
La economía de Estados Unidos experimentó un crecimiento del 1,1% en el tercer trimestre de 2025 en comparación con el anterior, según los datos del martes de la Oficina de Análisis Económico (BEA). Esta es la primera actualización del Producto Interno Bruto (PIB) desde septiembre, tras el reciente cierre del Gobierno Federal.
En términos interanuales, el PIB creció un 4,3%, superando las expectativas del mercado y marcando el ritmo más elevado desde el tercer trimestre de 2023. Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por el consumo, que avanzó un 3,5% a tasa anualizada durante el trimestre. Por otro lado, la inversión de capital tuvo una contracción del 0,3%, mientras que el gasto público se incrementó un 2,2%.
Dentro del gasto gubernamental, destacó un aumento del desembolso federal, que creció un 2,9% anualizado, fomentado por un crecimiento del gasto en defensa del 5,8%, en línea con la política de la administración de Donald Trump.
En cuanto al comercio exterior, la BEA reportó un incremento del 8,8% en las exportaciones entre julio y septiembre, mientras que las importaciones cayeron un 4,7%. Este comportamiento refleja el efecto de los «aranceles recíprocos» anunciados por Trump en abril.
Respecto a la producción industrial, la Reserva Federal reportó una caída del 0,1% en octubre, seguida de un aumento del 0,2% en noviembre. En promedio, la producción industrial aumentó un 0,1% mensual durante estos dos meses. Interanualmente, la producción de noviembre creció un 2,5%, aunque la producción manufacturera permaneció casi sin cambios después de una caída del 0,4% en octubre. Las cifras indican una economía estadounidense resiliente, apoyada por el consumo y el gasto público, aunque con indicios de moderación en la actividad industrial y la inversión privada.
DCN/Agencias