Carguero ruso hundido en el Mediterráneo llevaba reactores nucleares rumbo a Corea del Norte.

Investigación del hundimiento del carguero ruso Ursa Major avanza en España

El hundimiento del carguero ruso Ursa Major en aguas internacionales del Mediterráneo el 23 de diciembre de 2024 ha desatado una investigación por parte de las autoridades españolas. El incidente ocurrió entre España y Argelia, y la compañía rusa Oboronloguistika denunció la posibilidad de un ataque terrorista, aunque no especificó detalles sobre los perpetradores ni motivos. Dos marineros están desaparecidos de una tripulación de 16.

Según informes de medios como ‘La Verdad’ y ‘Le Figaro’, el Ursa Major era parte de la “flota fantasma” rusa, dedicada a operaciones militares. Partió de San Petersburgo el 11 de diciembre y tenía como destino Vladivostok, con una ruta inusual que incluía el Mediterráneo y el Estrecho de Gibraltar. Oficialmente, transportaba grúas portuarias y contenedores vacíos, pero las investigaciones revelaron que incluía dos reactores nucleares VM-4SG, destinados a Corea del Norte.

Los problemas del buque comenzaron el 21 de diciembre, cuando su navegación se volvió errática. El 22 de diciembre, el Ursa Major redujo su velocidad y escoró a babor, aunque el oficial de comunicaciones indicó que “todo estaba bien” cuando autoridades españolas intentaron contactarlo.

Inteligencia occidental ya estaba monitoreando al barco, el cual era conocido por transportar armas hacia Siria. El 23 de diciembre, el Ursa Major emitió una señal de socorro cerca de Almería, en medio de condiciones adversas. España coordinó la operación de rescate, movilizando un remolcador y una lancha patrullera.

Al llegar, los equipos de rescate encontraron el barco escorado y ya se habían reportado explosiones en la sala de máquinas, resultando en la desaparición de los dos marineros. Los 14 sobrevivientes fueron evacuados a Cartagena. Las investigaciones iniciales mostraron contenedores no declarados en la popa del barco, cada uno estimado en 65 toneladas, que no correspondían a la carga oficial.

Imágenes aéreas sugirieron la presencia de componentes de reactores nucleares y confirmaron que había dos reactores VM-4SG, con destino a un puerto cerca de la frontera con Corea del Norte. A pesar de esto, documentos oficiales señalaron que no había combustible nuclear a bordo, ya que las explosiones no causaron contaminación detectable.

DCN/Agencias

Entérate al instante de más noticias con tu celular siguiéndonos en Twitter y Telegram
Suscribir vía Telegram

Lo más Leído

Tu opinión vale...

Lea también