
Venezuela rechazó de manera contundente las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que el espacio aéreo del país suramericano «permanecerá cerrado en su totalidad». El Gobierno venezolano, a través de un comunicado del ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, calificó dichas afirmaciones de «insólitas» y como un ataque a la soberanía nacional, señalando que constituyen un acto hostil y arbitrario que contradice el Derecho Internacional y revela un intento de agresión colonial.
Asimismo, el Gobierno de Nicolás Maduro denunció que estas declaraciones representan una amenaza de uso de la fuerza, lo cual se encuentra prohibido por la Carta de las Naciones Unidas. Venezuela hizo un llamado a respetar su espacio aéreo, reiterando que no aceptará injerencias de potencias extranjeras. En la nota se indicó que «ninguna autoridad externa puede interferir en el uso del espacio aéreo nacional».
Por otro lado, el Ejecutivo de Maduro afirmó que, tras las palabras de Trump, Estados Unidos ha paralizado los vuelos de repatriación de migrantes venezolanos, destacando que hasta la fecha se han realizado 75 vuelos que han traído de vuelta a 13,956 nacionales.
Trump hizo su declaración en la red social Truth, al tiempo que el diario The New York Times difundió una supuesta conversación entre él y Maduro sobre un posible encuentro, aunque ninguno de los dos lados ha confirmado esta información.
La advertencia de Trump se produce en un contexto donde la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. había alertado sobre una «situación potencialmente peligrosa» en el espacio aéreo venezolano, lo que ha llevado a la cancelación de vuelos hacia y desde el país.
DCN/Agencias