Venezuela prevé un crecimiento paulatino en su producción petrolera durante los próximos dos años, a pesar de enfrentar restricciones operativas, problemas financieros y un entorno regulatorio afectado por sanciones internacionales. Expertos del sector indican que el país podría alcanzar los 1,5 millones de barriles diarios (bpd) hacia finales de 2026 si continúa el aumento observado desde 2023.
Germán Márquez, ingeniero petrolero y profesor de la Cátedra de Posgrado de Hidrocarburos de la Universidad Central de Venezuela, señala que las cifras recientes respaldan esta posibilidad. Según el informe de octubre de 2025 de la OPEP, la producción venezolana se situó en 1.132.000 bpd, lo que representa un incremento de 132.000 bpd en comparación con el cierre de 2024, reflejando un crecimiento anual cercano al 14% y una racha de recuperación que lleva cinco años.
Márquez indica que, si se mantiene el promedio de aumento de los últimos 24 meses —con 15.000 bpd más por mes—, la producción podría finalizar 2025 cerca de 1.090.000 bpd, ascendiendo a aproximadamente 1.170.000 bpd en el corto plazo. Este progreso acercaría al país al umbral de 1,5 millones de barriles en 2026, incluso sin un levantamiento total de las sanciones.
El especialista atribuye este repunte a una mayor continuidad operativa y la capacidad de Venezuela para colocar crudo en mercados alternativos, lo que ha reducido los cuellos de botella logísticos. Además, los factores estructurales, como la diversidad de crudos, la ubicación geográfica y las reservas, siguen siendo favorables, a pesar de los desafíos en inversión y tecnología.
En el ámbito académico, la Universidad Central de Venezuela ha reabierto la Maestría en Administración y Economía de los Hidrocarburos, la cual había estado cerrada durante casi dos décadas, con 19 alumnos en su primera cohorte. Esto refleja un renovado interés en un sector clave para la economía nacional.
DCN/Agencias