
En la 30.° Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que tiene lugar en Belém, Brasil, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil, hizo un llamado a la comunidad internacional para que abandone la hipocresía y los «tecnicismos vacíos» que han obstaculizado acciones efectivas contra el cambio climático.
Gil advirtió que la humanidad ya no enfrenta una amenaza futura, sino que está “vivendo el colapso ambiental en tiempo presente”. Resaltó problemas como el aumento de temperaturas, la desertificación, el deshielo y los desastres naturales, que atribuyó al “modelo capitalista salvaje” y al “imperialismo voraz” que saquea los recursos del planeta.
El canciller también criticó a las potencias occidentales, que, en su opinión, promueven una “transición energética” que favorece la dependencia tecnológica y económica de los países del Sur Global, en lugar de una verdadera sostenibilidad. Asimismo, cuestionó a las corporaciones transnacionales, como ExxonMobil, por operar en áreas sin delimitación clara y sin respetar la soberanía.
Gil denunció la falta de acceso a fondos climáticos por parte de países vulnerables, lo que evidencia el fracaso del sistema ambiental multilateral. Desde la Conferencia de Estocolmo en 1972, ha habido promesas que no se cumplen, resultando en mayor pobreza y desigualdad.
El diplomático destacó la solidaridad de Venezuela y sus aliados de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP) con naciones como Jamaica y Cuba, ante emergencias climáticas. Enfatizó la búsqueda de un desarrollo “social, ecológico y solidario”, y concluyó su discurso llamando a unir esfuerzos para una transición energética justa, inspirada en la cooperación y la justicia climática.
DCN/Agencias