
Una pareja de mochileros suizos, Livia Mühlheim y Lukas Schindler, vivió un momento de horror en Australia cuando un tiburón toro de tres metros atacó a Livia mientras buceaban en la bahía de Crowdy Bay, a unos 350 kilómetros de Sídney. Lamentablemente, la joven de 25 años no logró sobrevivir debido a la gravedad de las heridas que sufrió.
Todo ocurrió el jueves 27 de noviembre por la mañana. Livia, quien era una nadadora experimentada, estaba grabando con una cámara GoPro a unos delfines cuando, de repente, el tiburón la mordió varias veces, provocándole heridas fatales, incluyendo la amputación de su brazo izquierdo.
Lukas, al ver la tragedia, intentó desesperadamente ayudar a su novia y ahuyentar al escualo, mientras que los servicios de emergencia fueron alertados sobre el ataque alrededor de las 6:30 a.m. hora local. Los paramédicos, que llegaron rápidamente al lugar, pudieron estabilizar a Lukas a tiempo, quien mostró un valor admirable durante el trágico suceso.
Este incidente ha conmocionado no solo a la comunidad suiza, sino también a quienes siguen los eventos virales ocurridos en Australia. El ataque, aunque raro, ha puesto de relieve los riesgos asociados con el buceo en áreas donde habitan tiburones.
La noticia, que se ha vuelto viral en diversas plataformas, invita a la reflexión sobre la seguridad en actividades acuáticas y el respeto hacia la vida marina.
Un trágico recordatorio de que, aunque el océano ofrece belleza y aventuras, también puede presentar peligros inimaginables. Las redes sociales arden con mensajes de condolencias y apoyo a Lukas, quien enfrenta una pérdida irreversible en medio de la búsqueda de nuevas oportunidades en un país que se suponía sería su hogar.
Con este acontecimiento, no solo se recuerda la vulnerabilidad humana ante la naturaleza, sino también la valentía y el amor que se puede experimentar en momentos de crisis.
DCN/Agencias