
En el estado Sucre, se ha incrementado notablemente la vigilancia y los patrullajes tras los bombardeos realizados por Estados Unidos contra embarcaciones, que según Washington, se usaban para el tráfico de drogas. Los habitantes de la región reportan un ambiente de miedo, con una mayor presencia de cuerpos de seguridad y restricciones en las actividades diarias, de acuerdo a un informe de Reuters.
Sucre, una de las zonas más empobrecidas del país y que limita con Trinidad y Tobago, ha sido afectada por la campaña militar estadounidense que ha resultado en más de 80 muertes. Aproximadamente un 60% de la población depende del empleo público.
Estados Unidos asegura que los ataques han debilitado las operaciones de carteles de droga asociados con el presidente Nicolás Maduro, quien rechaza estas afirmaciones y acusa a EE. UU. de buscar un cambio de régimen para apoderarse de los recursos del país, en especial del petróleo.
Desde mediados de septiembre, el despliegue de cuerpos de seguridad ha aumentado en Güiria, con la participación del Sebin, la Dgcim, la Policía Nacional, y grupos civiles alineados al oficialismo. Un líder comunitario comentó que “están por todas partes”, confirmando que los patrullajes se intensificaron después de que se anunciaron maniobras militares entre Estados Unidos y Trinidad y Tobago.
En la actividad comercial de Güiria, comúnmente sostenida por el contrabando, se observan signos de estancamiento. Testimonios indican que no están saliendo embarcaciones hacia Trinidad, afectando a migrantes y comerciantes. En Carúpano, el despliegue de la Dgcim ha hecho que espacios públicos queden prácticamente vacíos, generando temor en la población.
DCN/Agencias