Durante dos siglos, el dólar estadounidense ha sido el baluarte del sistema financiero global. Su fortaleza se basa en la magnitud de la economía de EE.UU., la robustez de sus mercados financieros y su papel como principal medio de intercambio a nivel mundial.
Un informe reciente de Deutsche Bank revisó el desempeño de 55 monedas desde 1924 y reveló que únicamente tres —el franco suizo, el dólar de Singapur y el antiguo florín neerlandés (ahora euro)— han ganado valor frente al dólar en el último siglo. En contraste, 25 monedas han visto disminuir su valor en más del 99% en el mismo período, lo que evidencia la continua supremacía de la moneda estadounidense.
El informe señala que Estados Unidos ha sido un protagonista significativo en el ámbito cambiario, lo que ha impactado los rendimientos de inversiones a nivel global.
Dólar, la reserva de valor mundial
Según un estudio de la Reserva Federal de EE.UU. publicado en julio de 2025, el 58% de las reservas internacionales están en dólares, superando el euro (20%), el yen japonés (6%), la libra esterlina (5%) y el renminbi chino (2%). Esta investigación destaca que la principal función de una moneda, ser reserva de valor, sigue siendo dominada por el dólar, que además representa el 88% de las transacciones cambiarias globales, según el Banco de Pagos Internacionales (BIS).
Cerca del 60% de la deuda emitida en monedas extranjeras y más del 55% de los préstamos transfronterizos están denominados en dólares. A pesar del crecimiento del oro, que representa el 23% del valor de las reservas internacionales, y los esfuerzos fiscales en Europa y en China, el dólar continúa siendo el rey. La Fed afirma que, a menos que ocurra una disrupción significativa, el dólar mantendrá su estatus como la principal moneda internacional en el futuro cercano.
DCN/Agencias