En 2019, la Cámara Venezolana de Centros Comerciales, Comerciantes y Afines (Cavececo) introdujo el Black Friday en el país como una estrategia para reactivar la economía tras un semestre complicado. En su primera edición, solo participaron 17 centros comerciales. Seis años después, se ha convertido en un fenómeno nacional que marca el inicio de la temporada navideña, con variaciones según la región.
Claudia Itriago, presidenta de Cavececo, aclara que la participación fue voluntaria y que se promovieron campañas para atraer a más comercios. En 2020, la iniciativa creció con más afiliados y en 2021 se sumó el comercio informal, lo que impulsó la masificación del evento.
El Black Friday en Venezuela se distingue del modelo estadounidense, incorporando una atmósfera festiva con gaitas y actividades navideñas. Los descuentos varían; algunas tiendas ofrecen 2×1 y otras regalos, pero el evento logra aumentar afluencia y anticipar las compras navideñas.
En Maracaibo, el Black Friday se ha consolidado como un día esperado, donde se busca rotar inventarios. Dino Cafoncelli, presidente del gremio local, destaca el enfoque en ofrecer precios atractivos y descuentos amplios. Desde 2021, la participación de comercios ha crecido, logrando un aumento del 15% en 2024 en comparación con el año anterior.
En el estado Bolívar, la Cámara de Comercio observa un enfoque más planificado. Zurimar Gutiérrez, presidenta del gremio, señala que los consumidores son más cautos y priorizan productos esenciales. A pesar de la situación económica, el Black Friday sigue siendo un evento clave que inicia la temporada navideña, con un movimiento moderado pero constante.
Sin embargo, el impacto económico es limitado: el movimiento asociado a las festividades representa actualmente entre el 25% y 30% de lo que fue en años anteriores. A pesar de las restricciones, el Black Friday sigue siendo un espacio relevante dentro del comercio venezolano.
DCN/Agencias