
Dos exmonjas españolas, entre ellas la abadesa Laura García de Viedma, fueron detenidas junto a un anticuario en León por la venta de obras de arte del convento donde se encuentran. Ambas fueron excomulgadas tras enfrentarse a la jerarquía de la Iglesia católica. Se les acusa de receptación y apropiación indebida agravada, debido a que los bienes están catalogados como patrimonio histórico.
Las exreligiosas, de la orden de Hermanas Pobres de Santa Clara, rompieron con la Iglesia después de que se les impidiera vender un monasterio para adquirir otro. Se colocaron bajo la tutela de Pablo de Rojas Sánchez-Franco, un excomulgado y fundador de una secta. Esta denuncia se suma a las múltiples demandas cruzadas entre las exmonjas y la Iglesia, tras su separación en 2024.
La investigación comenzó tras una denuncia por la aparición en el mercado de antigüedades de piezas que podrían pertenecer al patrimonio del monasterio de Belorado, en disputa entre las exreligiosas y la Iglesia. Los agentes verificaron que varias de estas piezas se habían vendido por internet, incluyendo una que fue encontrada en una tienda de antigüedades en Madrid. Esto motivó un registro en Belorado, donde fue detenida la exabadesa, y otro en Orduña, donde arrestaron a la otra exmonja.
Durante el registro en Orduña, se encontraron numerosas obras de arte del monasterio de Belorado que fueron trasladadas sin la debida autorización. La investigación sigue en marcha para recuperar más piezas que aún no han sido localizadas.
Ambas exmonjas también enfrentan una demanda por un compromiso de pago de 1,2 millones de euros a la orden de las Clarisas de Vitoria, relacionado con la compra del monasterio de Orduña, operación que no se concretó debido a la falta de pagos.
DCN/Agencias