
El presidente Nicolás Maduro participó en la Gran Marcha de las Banderas y de la Espada Bicentenaria de El Libertador, Simón Bolívar, en Caracas. El evento, que recorrió varias avenidas de la ciudad, también contó con la presencia de destacados dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), como Diosdado Cabello, Jorge Arreaza, Nahum Fernández y Carmen Meléndez.
Distintos sectores de la comunidad se unieron a esta manifestación, incluyendo movimientos sociales, comunales, estudiantiles, representantes de la juventud, abuelos y adultos mayores, así como motorizados y miembros de la Milicia Bolivariana. La actividad se desarrolló en un contexto de tensión entre Venezuela y los Estados Unidos.
Los asistentes expresaron su compromiso con la paz, la soberanía y la independencia del país, reafirmando su apoyo al presidente Maduro como parte de una manifestación de unidad revolucionaria y lealtad a la memoria del Comandante Hugo Chávez Frías.
Durante su intervención, Maduro enfatizó la gravedad de la situación actual, afirmando que «está prohibido fallar» en este momento crítico para la nación. Hizo un llamado a todos los venezolanos a responder con fuerza y autoexigencia. «No hay excusa para nadie», subrayó, instando a crecer como pueblo y a cumplir con las exigencias que la situación requiere.
El presidente destacó la presencia del pueblo de Caracas, describiéndolo como «sorprendente» y en perfecta unión con las fuerzas militares y policiales. Maduro resaltó el legado de Bolívar, recordando su capacidad para organizar tropas en pro de la libertad de Suramérica. Hizo un llamado a la defensa del territorio nacional contra cualquier amenaza imperialista, enfatizando la necesidad de estar preparados para cualquier agresión.
La movilización fue un acto de reafirmación de la identidad y el legado revolucionario, con un fuerte componente simbólico ligado a la figura de Simón Bolívar y sus luchas por la libertad e independencia.
DCN/Agencias