El informe Climate Action Monitor 2025 de la OCDE señala que la economía global sigue dependiendo de combustibles fósiles, lo que perjudica el clima. Las emisiones de gases de efecto invernadero han alcanzado niveles históricos, mientras que el avance de políticas climáticas se ha estancado.
En 2023, las emisiones de 50 países miembros y aliados de la OCDE superaron en un 8% el nivel necesario para cumplir con los compromisos de reducción para 2030, lo que equivale a unas 2,5 gigatoneladas adicionales de CO₂. Además, la brecha se amplía en relación con las metas de neutralidad de carbono a largo plazo.
Aunque 114 países, incluida la Unión Europea, han fijado objetivos para alcanzar emisiones netas cero, solo un 25% de ellos ha hecho estos compromisos en leyes vinculantes. La OCDE advierte que la falta de respaldo legal y la lentitud en la implementación de políticas amenazan los compromisos del Acuerdo de París.
En cuanto a la producción eléctrica y el transporte, se identifican claramente como los principales responsables de las emisiones. Mientras que los países desarrollados han logrado reducir sus emisiones en la generación eléctrica al aumentar el uso de energías limpias, el sector transporte no ha presentado mejoras y las economías emergentes siguen viendo un aumento en sus emisiones debido a un crecimiento basado en combustibles fósiles.
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, afirmó que las acciones climáticas no están avanzando al ritmo esperado y destacó que los beneficios de estos esfuerzos superan los costos. El informe también indica que el desarrollo y fortalecimiento de políticas climáticas creció solo un 1% en 2024, lo que ratifica una pérdida de impulso desde 2022. Para cumplir con el Acuerdo de París, se requeriría una reducción de las emisiones globales entre el 39% y el 63% para 2035, en comparación con los niveles de 2023.
DCN/Agencias