
Más de 13,9 millones de ecuatorianos están convocados a votar el próximo domingo 16 de noviembre en un referéndum impulsado por el presidente Daniel Noboa. Este referéndum incluye cuatro preguntas, destacando dos de gran importancia: la posibilidad de instaurar una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución y la autorización para permitir bases militares extranjeras en el país, siendo Estados Unidos el principal interesado.
La votación tiene lugar en un contexto de crisis en Ecuador, que enfrenta un alto índice de violencia. El país lidera en Latinoamérica en homicidios, proyectando cerrar 2025 con cerca de 9.000 asesinatos, lo que equivale a unos 50 homicidios por cada 100.000 habitantes. Esta situación se agrava por la confrontación del gobierno contra las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico y la minería ilegal.
Noboa, reelecto en abril de este año hasta 2029, considera que la actual Constitución, vigente desde 2008 y creada bajo el gobierno de Rafael Correa, no permite abordar adecuadamente el crimen organizado ni fomentar inversiones y empleo. El referéndum representará, de hecho, una consulta sobre la continuidad de la Constitución de 2008, que ha sido criticada por Noboa por limitar sus reformas.
El presidente busca avanzar en su agenda tras la anulación de leyes emblemáticas de su mandato por parte de la Corte Constitucional, que las declaró inconstitucionales. Si gana el ‘Sí’ en el referéndum, los ecuatorianos deberán regresar a las urnas para elegir a los representantes de la nueva Asamblea Constituyente y posteriormente para aprobar o rechazar la nueva Constitución.
El tema de las bases militares extranjeras busca levantar la prohibición actual sobre su instalación. De aprobarse, esto podría permitir que Estados Unidos restablezca una base en el Pacífico suramericano, donde ya tuvo presencia durante la Segunda Guerra Mundial y hasta 2009 en Manta, enfocándose en operaciones antidrogas.
Las otras dos preguntas del referéndum proponen reducir la Asamblea Nacional de 151 a 73 miembros y eliminar la financiación pública a partidos políticos. Existen tensiones en el país, con protestas del movimiento indígena contra Noboa por la eliminación del subsidio al diésel, que finalizaron con enfrentamientos y la muerte de dos manifestantes. Movimientos como el correísmo y el indígena han llamado a votar por el ‘No’, en rechazo a las iniciativas de Noboa.
DCN/Agencias