
En el contexto del aumento de las tensiones en el Caribe y la presión internacional contra el régimen de Nicolás Maduro, Carlos Blanco, estratega político y exministro venezolano, analizó la situación del Estatuto de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos en EE. UU. La posible cancelación de este beneficio afecta a más de 600.000 migrantes, que quedarían expuestos a la deportación.
Blanco, quien es cercano a la líder opositora María Corina Machado, defendió la postura prudente adoptada por la dirigencia opositora respecto a esta decisión de Estados Unidos, su aliado más importante. En una entrevista con El País, enfatizó que la oposición, a través de figuras como María Corina y Edmundo González, ha mantenido una gestión discreta en relación con el TPS. Aseguró que, aunque los resultados no han sido los esperados, no se debe intentar dictar la política migratoria de EE. UU., reiterando que no se usará la tragedia migratoria para confrontar a un aliado.
Blanco también señaló que la verdadera protección para la diáspora venezolana llegará solo con un cambio político en el país. Resaltó que la libertad en Venezuela es la única alternativa real para proteger a los casi 9 millones de migrantes.
En cuanto al futuro político, identifica cuatro factores que podrían facilitar un cambio en el país: un liderazgo opositor fortalecido tras las elecciones recientes, una organización popular activa a pesar de la represión, un respaldo internacional intensificado, especialmente de EE. UU., y las divisiones internas del régimen, incluyendo en sus fuerzas armadas. Estos elementos, según Blanco, alimentan la esperanza de una transición política.
DCN/Agencias