Santa Marta, Colombia. El IV encuentro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE) se llevó a cabo los días 9 y 10 de noviembre con una escasa asistencia de presidentes latinoamericanos y pocos avances en acuerdos políticos y sociales. La declaración final no fue firmada por el gobierno de Venezuela. En contraste, en el Foro Empresarial LAC-UE, se discutieron proyectos concretos de la UE junto a la CAF (Banco de Desarrollo), enfocándose en Centroamérica.
Los representantes de la UE manifestaron su disposición como socios en la región, destacando planes en energía renovable y telecomunicaciones. Según Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea, la relación comercial es robusta, con 400 millones de euros anuales en bienes y servicios. Se espera concretar un acuerdo con Mercosur y modernizar pactos con México para principios de 2026.
Se anunció una inversión de 7 mil millones de euros destinada a 170 proyectos de energía renovable y conectividad digital en áreas rurales, con la intención de establecer una red de supercomputación entre la UE y América Latina y el Caribe.
Por su parte, la CAF planea destinar 40 mil millones de dólares en cinco años para promover un crecimiento sostenible, enfocándose en la transición energética y la conservación de ecosistemas. Sergio Díaz-Granados, presidente de la CAF, subrayó que el banco busca aumentar su financiamiento verde.
La cumbre también abordó otros temas, como la gobernanza mundial, protección ante desastres naturales y una asociación económica justa. La cita culminó con una declaración que establece acciones en comercio, energía, clima y más. Solo nueve jefes de Estado estuvieron presentes, y la asistencia general fue limitada, con críticas a la inacción en temas notables como el narcotráfico.
DCN/Agencias