
La Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC) ha decidido trasladar el Grupo A de la Copa América de Béisbol 2025, que iba a llevarse a cabo en Caracas, Venezuela, a Panamá. Esta decisión se ha tomado oficialmente y ha dejado a muchos aficionados nacionales sorprendidos.
Desde la WBSC, se indicó que el cambio busca "garantizar las mejores condiciones posibles para el torneo y sus participantes", sin embargo, esta medida se produce en un contexto de tensiones crecientes entre el gobierno de Nicolás Maduro y Estados Unidos. Recientemente, la administración estadounidense ha aumentado su presencia naval y aérea en el Caribe, cerca de las costas venezolanas, lo que ha llevado a especulaciones sobre el trasfondo político de la decisión.
Ahora, todo el torneo se desarrollará exclusivamente en Panamá, donde jugarán las 12 selecciones participantes, incluidas Venezuela, México, República Dominicana, Cuba, Nicaragua y Curazao, que eran parte del Grupo A originalmente programado para Caracas. Estos equipos comenzarán su camino en el territorio panameño en busca de la gloria.
El evento se llevará a cabo del 12 al 22 de noviembre de 2025 y será crucial para las selecciones, ya que ofrecerá importantes oportunidades de clasificación para futuros campeonatos internacionales. Aunque la WBSC no ha mencionado factores políticos en su comunicado, analistas deportivos han señalado que esta decisión representa un duro golpe para el béisbol venezolano, que había encontrado en este torneo una posibilidad de recuperar su protagonismo en el ámbito internacional.
Con la salida de Venezuela como sede, Panamá se convierte en el nuevo núcleo del béisbol en la región, mientras que la WBSC reafirma su compromiso de llevar a cabo la Copa América 2025 de forma segura y profesional. Sin duda, se cierra una puerta para el béisbol venezolano que había estado esperando este torneo como una oportunidad para mostrar su calidad y pasión por el deporte.
La comunidad beisbolera está a la expectativa de cómo se desarrollarán los eventos en Panamá, pero los ecos de esta decisión resuenan como un desafío al corazón de los aficionados en Venezuela.
DCN/Agencias