
Escocia: Stripper condenado por agresión sexual en despedida de soltera
La justicia escocesa ha encontrado culpable a Stuart Kennedy, un stripper de 42 años oriundo de Aberdeen, por actos de agresión sexual durante una despedida de soltera en Perthshire. Este hecho ha causados revuelo y ha llevado a que su nombre sea registrado en el Registro de Delincuentes Sexuales, con la posibilidad de enfrentar una pena de prisión.
La sentencia se dictó el pasado martes, luego de que una abogada de 32 años, cuyo nombre se mantiene en secreto, denunciara que fue víctima de abuso por parte de Kennedy durante la celebración que tuvo lugar en marzo de 2024. Curiosamente, el tribunal reveló que este individuo ya contaba con antecedentes penales por un delito similar.
Los incidentes ocurrieron en el lujoso hotel Crieff Hydro, donde se congregaron 15 mujeres para celebrar el evento. Aunque Kennedy fue contratado para animar la fiesta, la situación tomó un giro inesperado. Según las declaraciones, el stripper, que llegó al lugar disfrazado de bombero, comenzó a realizar su show de forma inapropiada. En un momento, forzó a la víctima a sentarse y llevó a cabo simulaciones de actos sexuales en frente de las demás invitadas, a pesar de que ella se opuso.
La víctima relató que se sintió “paralizada” ante la situación y, buscando escapar del ambiente hostil, corrió hacia el baño, donde terminó vomitando debido al estrés y la angustia provocados por la actuación de Kennedy.
Las reacciones no han tardado en llegar, y la comunidad ha expresado su horror ante el suceso. La abogada, ahora en el centro de una controversia que involucra a un artista de entretenimiento, ha encontrado un respaldo significativo en quienes abogan por la justicia y el respeto hacia las mujeres en situaciones vulnerables.
Este caso pone de relieve la importancia de concienciar sobre la violencia de género y las agresiones sexuales, recordando que el consentimiento es crucial en cualquier interacción. Las autoridades hacen un llamado para que situaciones similares no vuelvan a repetirse, y que las mujeres puedan disfrutar de sus celebraciones sin temor.
Sin duda, un evento que marcará un antes y un después en la conversación sobre el acoso y la violencia en espacios de entretenimiento.
DCN/Agencias