
Después de tres trimestres del 2025, la mayoría de los países de América Latina ha visto mejoras en sus indicadores de riesgo país, siguiendo la tendencia global de disminución en los rendimientos de bonos de alto riesgo. Argentina es la excepción más destacada, con un aumento en su riesgo país que casi se duplica en comparación con el cierre de 2024.
De acuerdo con el indicador de bonos de mercados emergentes (EMBI) de JPMorgan, Venezuela se encuentra en la situación más crítica de la región, con 16.190 puntos, seguida por Bolivia con 1.394. En contraste, Uruguay y Chile mantienen los EMBI más bajos, con 70 y 96 puntos respectivamente, reflejando mayor confianza de los inversionistas.
Las principales economías de la región, como Brasil, México y Colombia, experimentaron caídas significativas en su riesgo país. Brasil disminuyó a 184 puntos, lo que representa una reducción del 26% en lo que va del año. México bajó a 213 puntos, con un recorte del 33%, y Colombia se ubicó en 263 puntos, con una baja del 20%, facilitando así un acceso más favorable a los mercados internacionales.
Argentina inició 2025 con un EMBI de 635 puntos y llegó a un mínimo de 561 en enero, pero en septiembre su riesgo aumentó a 1.222 puntos, afectado por la falta de reservas y factores políticos. En contraste, Ecuador vio una mejora en su situación; tras un riesgo país de 1.908 puntos en abril, la victoria de Daniel Noboa lo llevó a 777 puntos en septiembre, sugiriendo mayor estabilidad política.
Bolivia también experimentó una caída en su riesgo país, de 2.087 a 1.394 puntos, tras un cambio en su hegemonía política.
El riesgo país, que mide la capacidad de un país para cumplir con sus deudas, es un indicador clave de la salud económica y política de cada nación.
DCN/Agencias