
En un insólito giro de los acontecimientos, la policía de Bangkok detuvo a Pittaya Moolin, un hombre de 51 años que se especializaba en realizar cirugías de aumento de pene de manera ilegal. Este caso ha sorprendido a propios y extraños, pues el supuesto médico operaba en un viejo Toyota Corolla de los años 90 en vez de un quirófano apropiado.
Tras recibir múltiples denuncias sobre su práctica, las autoridades se movilizaron y descubrieron que Moolin no contaba con ninguna credencial médica. Él se hacía llamar «Chang Yai Modify» y, a través de plataformas como TikTok, promocionaba sus «tratamientos» a precios que rondaban los cientos de dólares.
Los clientes, esperando encontrar un entorno médico profesional, se llevaban una gran sorpresa al llegar a la dirección indicada: un automóvil destartalado, donde el hombre había improvisado su «quirófano» en el asiento trasero del vehículo. Así, la situación se tornó un verdadero espectáculo insólito más que un servicio médico profesional.
Este incidente se produce un año después de que otro individuo fuera arrestado por prácticas similares en la misma ciudad. Es inquietante ver cómo, en medio de un mundo donde la salud debe ser prioridad, algunos optan por operar al margen de la ley, poniendo en riesgo la vida y bienestar de las personas.
Las autoridades tailandesas han reiterado la importancia de acudir a médicos certificados y en centros de salud autorizados, destacando que esta no es la primera vez que casos así salen a la luz.
Sin duda, la historia de Pittaya Moolin se suma a la serie de eventos extraordinarios que se han ido revelando en la actualidad, recordándonos que la búsqueda de la belleza y la mejora personal puede llevar a decisiones peligrosas si se cae en manos equivocadas.
DCN/Agencias