
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) ha reiterado su llamado a un paro nacional, rechazando los acuerdos alcanzados entre el Gobierno de Daniel Noboa y dirigentes locales. La Conaie acusa al Poder Ejecutivo de intentar dividir al movimiento indígena y exige la reactivación del subsidio estatal al diésel.
Los manifestantes piden que se respete el derecho a la protesta, que se detenga la represión, que se evite la militarización del país y que se liberen a los detenidos. Estos diálogos fueron promovidos por el Gobierno tras llevar a cabo una intervención militar contra manifestantes en varias regiones. Los compromisos discutidos incluyen la liberación de detenidos, la reapertura de vías bloqueadas y la creación de mesas de diálogo a partir del 20 de octubre.
No obstante, la dirección nacional de la Conaie indicó que no fue parte de estas negociaciones. Las comunidades que apoyan la movilización también rechazaron los acuerdos, argumentando que las decisiones fueron tomadas sin consultar a las bases, y reafirmaron su intención de continuar con las protestas.
Entre las demandas de los manifestantes está la derogación del decreto presidencial que eliminó el subsidio estatal del diésel, argumentando que esta medida incrementará el costo de la vida en un contexto de crisis económica, con descenso en el empleo e ingresos, y aumento de la precariedad. Por su parte, el pueblo Kichwa Karanki, tras realizar una Asamblea Territorial, decidió mantener su participación en la resistencia hasta que el Decreto 126, que eliminó dicho subsidio, sea revocado.
Asimismo, el pueblo Kichwa anunció el fortalecimiento de su organización comunitaria y su apoyo a la campaña por el «No» en la consulta popular impulsada por el Gobierno. En respuesta a estas acciones, el Ejecutivo emitió un comunicado en el que sostiene que «no existen condiciones para el diálogo» y que no aceptará lo que considera “imposiciones o chantajes”.
DCN/Agencias