
El petróleo Brent experimentó este viernes su mayor descenso diario desde junio, cayendo un 3,82% y cerrando en 62,73 dólares por barril en el ICE de Londres, su nivel más bajo desde mayo. Este descenso se produjo tras la implementación del alto el fuego en Gaza, negociado entre Israel y Hamás con el apoyo de Estados Unidos. La retirada de tropas israelíes en varias zonas del enclave redujo el riesgo que había mantenido los precios altos desde octubre.
Operadores del mercado indicaron que se está descontando un escenario de menor tensión regional, lo que afecta el soporte del crudo. A esto se suma la advertencia de Donald Trump sobre un posible “aumento masivo” de aranceles a las importaciones chinas, después de las restricciones de Pekín sobre minerales estratégicos. Esta amenaza impactó las expectativas de demanda del mayor consumidor de petróleo del mundo y aumentó la aversión al riesgo entre los inversores.
Además, renacieron los temores sobre un posible exceso de oferta. La semana pasada, el Brent ya había mostrado debilidad frente a la posibilidad de un superávit, antes de que la OPEP+ anunciara un incremento en la producción por octavo mes consecutivo. Aunque el aumento será menor al esperado por algunos analistas, no fue suficiente para sostener los precios.
El retroceso del viernes borró las ganancias acumuladas en el mes, llevando al crudo europeo a una tendencia bajista. Ahora, la atención del mercado se centra en los próximos movimientos de la OPEP+ y el desarrollo del conflicto comercial entre Estados Unidos y China, factores que influirán en el futuro del Brent.
DCN/Agencias