
En un contexto de creciente tensión sobre las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, el ministro del Interior colombiano, Armando Benedetti, reaccionó en su cuenta oficial de X después de ser sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro de EE. UU. Las sanciones, anunciadas el 24 de octubre de 2025, están relacionadas con presuntos vínculos con el narcotráfico y conllevan el congelamiento de activos en EE. UU. y restricciones financieras.
Benedetti, en su mensaje, expresó su descontento, calificando la medida como una «farsa armamentista» y como un acto de injusticia imperial. Defendió a su presidente, Gustavo Petro, negando cualquier acusación de narcotráfico en su contra y subrayando que él nunca ha tenido vínculos con narcotraficantes.
En su declaración, declaró: «Por haber defendido la dignidad del país y que el presidente Gustavo Petro no es un narcotraficante, me meten en la lista Ofac sin yo haberlos agredido. Eso demuestra que todo imperio es injusto y que su lucha antidrogas es una farsa armamentista». También añadió que para EE. UU., una declaración no violenta se equipara a ser narcotraficante, lanzando el mensaje: «Gringos go home».
Las sanciones impuestas a Benedetti se suman a las acciones similares contra el presidente Petro, su esposa e hijo, lo que ha intensificado el debate sobre las relaciones bilaterales y la política de drogas en la región.
DCN/Agencias