Venezuela y Brasil han acordado pedir el cese inmediato de las «agresiones» de Estados Unidos hacia América Latina y el Caribe. Esta afirmación fue hecha por el canciller venezolano, Yván Gil, tras una conversación telefónica con su colega brasileño, Mauro Vieira.
Gil manifestó en redes sociales que durante su intercambio discutieron «en detalle» las supuestas agresiones que enfrenta Venezuela y la región, mencionando la presencia de buques militares y un submarino nuclear que, según Caracas, han sido enviados por EE.UU. Describió estas acciones como una «amenaza sin precedentes» y una violación de la zona de paz establecida por la CELAC en 2014, así como del Tratado de Tlatelolco de 1967.
El canciller brasileño, según Gil, también presentó la situación de Brasil frente a las medidas arancelarias impuestas por EE.UU., que han afectado a su economía, especialmente desde que Trump aplicó un arancel del 50% a varios productos brasileños desde el 6 de agosto. Estas sanciones son vistas como una represalia por la crisis política que enfrentó Brasil y el expresidente Jair Bolsonaro, quien será juzgado en la Corte Suprema por un intento de golpe de Estado.
Venezuela, por su parte, ha expresado que este tipo de medidas no favorecen la paz y cooperación en la región. En este contexto, también han aumentado las tensiones con Estados Unidos, que ha afirmado estar listo para usar su poder para detener el tráfico de drogas, lo que incluye el despliegue de barcos en aguas cercanas a Venezuela.
Finalmente, el Gobierno de Maduro alertó sobre el posible envío de un crucero lanzamisiles y un submarino nuclear estadounidense a las costas venezolanas, considerándolo como una grave amenaza a la paz y seguridad en la región.
DCN/Agencias