El Gobierno de Vladimir Putin está analizando las advertencias de Estados Unidos sobre sanciones secundarias a sus socios comerciales, calificándolas de ilegales y una violación de la soberanía de otros países. Esto fue declarado por el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.
La administración de Donald Trump ha alertado a naciones como India, China y Brasil sobre posibles restricciones a sus importaciones de energía rusa. De acuerdo con la información de Rusia Today (RT), el embajador estadounidense ante la OTAN, Matthew Whitaker, justificó estas medidas como el «próximo paso obvio» para terminar el conflicto en Ucrania.
Peskov respondió a estas presiones afirmando: «Escuchamos muchas declaraciones que son esencialmente amenazas e intentos de presionar a los países para que corten las relaciones comerciales con Rusia». Además, defendió el derecho de cada nación a tomar decisiones sobre su comercio, sosteniendo que los Estados soberanos pueden elegir a sus socios comerciales y determinar la cooperación que les beneficie.
Whitaker, en una entrevista con Bloomberg, sostuvo que la compra de petróleo ruso financia las hostilidades en Ucrania y que las sanciones a los importadores reducirían la principal fuente de ingresos de Moscú.
DCN/Agencias