En la Plaza Independencia de Montevideo, Uruguay, se realizó una vigilia con el lema “No es guerra, es genocidio” en solidaridad con la población palestina, ante las denuncias de crímenes por parte de Israel.
Frente a la Torre Ejecutiva, un amplio grupo de ciudadanos exigió al gobierno de Yamandú Orsi que reconozca públicamente lo que consideran un genocidio contra el pueblo palestino. La Coordinación por Palestina, organización que convocó la vigilia, ha solicitado reuniones con Orsi y la vicepresidenta Carolina Cosse durante los últimos seis meses, pero no han recibido respuesta.
Los manifestantes pidieron una postura más firme por parte del gobierno frente a lo que consideran crímenes de lesa humanidad. Criticaron que las autoridades digan que “monitorean” la situación en Gaza, según declaraciones del canciller Mario Lubetkin y del mismo Orsi.
Alejandra de Bittencourt, representante de la Coordinación por Palestina, afirmó en una entrevista que el principal problema en Gaza es la hambruna provocada por las acciones del Ejército israelí, destacando que “los plazos para los políticos se acabaron, porque la gente está muriendo”. De Bittencourt relató la muerte de un adolescente palestino de 14 años que falleció debido a una caja de ayuda humanitaria que le cayó encima.
La vocera insistió en que el gobierno uruguayo debe adoptar una postura clara, romper relaciones diplomáticas con Israel y tomar acciones legales. Señaló un creciente descontento en la sociedad uruguaya por la falta de un término apropiado al condenar los actos del Ejército israelí.
Desde hace 22 meses, Israel ha mantenido operaciones en la Franja de Gaza que han resultado en 61.499 muertos y 153.575 heridos, según cifras del Ministerio de Salud del enclave. Estos números no incluyen a los cuerpos que aún permanecen bajo los escombros.
La ONU ha indicado que las acciones israelíes parecen dirigidas a eliminar a la población de Gaza y provocar su desplazamiento forzado. A su vez, el gobierno de Benjamín Netanyahu, respaldado por Estados Unidos, ha destruido más del 80% de la infraestructura civil en la zona y ha cortado servicios básicos como agua y energía.
Los ataques directos han dejado, hasta ahora, 1.807 muertos y más de 13.021 heridos solo en los puntos de distribución de ayuda humanitaria controlados por la Fundación Humanitaria de Gaza.
DCN/Agencias