El Tribunal 3° de Juicio de Mérida sentenció a Emili Coromoto Mejías Saavedra, de 27 años, a 30 años de prisión por su rol como coautora en el homicidio de su hijo de tres años. La decisión se basó en su omisión ante el abuso sexual que sufrió el niño a manos de su padrastro, Johan Manuel Serrano Guillén, de 30 años, quien también fue condenado tras admitir su implicación en los hechos.
Los eventos ocurrieron el 19 de enero de 2019 en Montalbán, Mérida. Ese día, Serrano Guillén llevó al menor a la emergencia del Hospital Materno Infantil de Ejido en un estado crítico. Pese a que recibió atención, el niño, que llegaba con signos vitales comprometidos, falleció poco después.
El personal médico notificó a las autoridades del CICPC sobre las condiciones en las que hallaron al niño, lo que llevó a la realización de exámenes forenses. Los resultados confirmaron múltiples hematomas y golpes que ocasionaron un colapso interno, además de evidencia de abuso sexual reciente.
La tía del niño se presentó voluntariamente al CICPC y reveló que había sido testigo de la situación en la casa, donde el padrastro asumía el cuidado del menor cuando la madre estaba ausente. Según declaró, el niño mostraba temor al interactuar con ella, y se sospechaba que Serrano mantenía control sobre las visitas que recibían en el hogar.
Mejías Saavedra también fue cuestionada ya que permitió que Serrano Guillén viviera con ellos tras seis meses de relación y lo dejó a cargo del niño, lo que contribuyó a la situación de riesgo.
Ambos fueron detenidos y puestos a disposición del Ministerio Público para las acciones correspondientes.
DCN/Agencias