El Tribunal Supremo de EE.UU. anunció este lunes que el presidente Donald Trump tiene la potestad de revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 300.000 venezolanos. Esta decisión se da tras una solicitud de los abogados del Gobierno para anular un fallo previo de un juez en California que había bloqueado el fin del TPS.
La Administración argumentó que mantener el TPS para Venezuela contradice el «interés nacional» de EE.UU. y que la justicia no debería intervenir en cuestiones de política migratoria consideradas «urgentes». El caso se traslada ahora a cortes inferiores para su continuación.
El TPS, administrado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), protege a personas de países en crisis humanitaria o desastres naturales de ser deportadas, permitiéndoles trabajar legalmente. Apenas asumió el cargo el 20 de enero, el Gobierno de Trump intentó terminar con el TPS para venezolanos, con la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, describiendo a los beneficiarios como «desgraciados» y criminales.
En marzo, un juez federal en California bloqueó la acción del Gobierno, señalando que la decisión causaba «daño irreparable» a quienes se beneficiaban del TPS y a sus familias.
Con la llegada de la Administración del demócrata Joe Biden en 2021, el DHS extendió el TPS para venezolanos, justificando que el país enfrentaba una «emergencia humanitaria» debido a una crisis política y económica. Sin embargo, el Gobierno republicano detuvo esta extensión en febrero, justo antes de su implementación. Sin ella, algunos beneficiarios verían finalizar sus protecciones en abril y otros en septiembre.
Por otro lado, la Casa Blanca ha mantenido el TPS para otras nacionalidades, como los salvadoreños, que ha protegido a unos 200.000 inmigrantes desde 2001.
DCN/Agencias