El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, afirmó que naciones como Portugal, Ghana y Argentina «entienden la realidad» de su país y «reconocen, sin ninguna duda», su soberanía sobre el Canal de Panamá. Estas declaraciones se produjeron tras la presión del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien ha levantado preocupaciones sobre una supuesta influencia china en la zona, algo que ha sido rechazado por el gobierno panameño.
Durante la entronización del Papa León XIV, Martínez-Acha tuvo la oportunidad de dialogar con varios líderes internacionales, incluidos el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de Paraguay, Santiago Peña, así como con cancilleres de Portugal, Ghana, Argentina, Chile y Costa Rica. Según un comunicado oficial, los participantes expresaron su solidaridad con Panamá, reconociendo la importancia del Canal para el país.
El Canal ha sido objeto de controversia en los últimos meses debido a las declaraciones de Trump, quien ha sugerido que EE.UU. podría «recuperarlo» ante la influencia china, una afirmación descartada por el presidente panameño, José Raúl Mulino. El Canal, construido por EE.UU. en el siglo XX, fue transferido a Panamá hace 25 años bajo los Tratados Torrijos-Carter de 1977 y está regulado por un Tratado de Neutralidad vigente desde octubre de 1979, firmado por alrededor de 40 países.
EE.UU. es el principal usuario del Canal, con más del 70% de la carga que lo atraviesa con destino a su territorio, seguido por China y Japón. Recientemente, las autoridades de ambos países firmaron acuerdos de seguridad que han generado controversia en Panamá, ya que amplían la presencia de personal militar estadounidense en el país.
Críticos argumentan que estos convenios violan el Tratado de Neutralidad y han llevado el asunto ante el Tribunal Supremo panameño. La administración de Mulino ha desestimado estas acusaciones, asegurando que no se contempla el establecimiento de bases militares estadounidenses en su territorio. Desde 1990, Panamá no tiene ejército, tras la invasión de EE.UU., y actualmente solo cuenta con policías especializadas.
Los acuerdos se enfocan en luchar contra delitos internacionales como el narcotráfico y el lavado de dinero. Mulino ha subrayado que la soberanía de Panamá «no está en juego».
DCN/Agencias