
Farándula Venezolana – Caracas, 13 de marzo de 2025 – La serie británica Adolescencia ha dado un giro inesperado al drama criminal, presentando una narrativa cruda y realista que provoca al espectador a interrogarse sobre la esencia del crimen. En esta producción, los culpables no son los típicos villanos, sino un niño de apenas 13 años, lo que añade una complejidad inquietante a la trama.
Con las actuaciones estelares de Stephen Graham y Owen Cooper, la serie sigue a Jamie Miller, un adolescente que es capturado en su hogar por un equipo SWAT tras ser acusado del asesinato de su compañera Katie. A lo largo de cuatro episodios, se desmenuza el caso mientras la historia progresa en tiempo real, explorando las devastadoras repercusiones para el joven acusado, su familia, los investigadores y la comunidad en general.
Mientras la investigación avanza, los padres de Jamie se esfuerzan por demostrar su inocencia y descubrir la verdad detrás de los hechos, mientras él lidia con la gravedad de la situación. En medio del interrogatorio, se revelan las razones que llevaron al niño a responder con violencia. La serie no solo cuestiona la violencia juvenil, sino que también aborda cuestiones como la misoginia, los dilemas de la adolescencia y la salud mental.
Aunque el caso de Jamie es ficticio, la serie se inspira en crímenes reales. Según Netflix, su creador se basó en múltiples casos de delitos cometidos por menores, especialmente aquellos con la implicación de armas blancas. Stephen Graham comentó en una entrevista que la idea de la serie surgió tras conocer sobre un joven que apuñaló a una compañera de clase, lo que lo llevó a reflexionar sobre la violencia en la juventud y sus raíces en la sociedad.
Además, la obra toma como referencia el libro Cries Unheard: Why Children Kill de Gitta Sereny, que examina la historia real de Mary Bell, una niña de 11 años condenada por el homicidio de dos niños en 1968. Al igual que en Adolescencia, este caso genera incómodas interrogantes sobre la responsabilidad y la influencia social en las mentes jóvenes.
El relato se complementa con casos impactantes como el de Aaron Campbell, quien en 2018, con solo 16 años, secuestró y asesinó a Alesha MacPhail, y el de Angela Wrightson, asesinada por dos adolescentes en 2014, que podrían haber servido como inspiración para esta reveladora serie. La pregunta persiste: ¿qué está fallando en nuestra sociedad que lleva a un niño al crimen?
DCN/Agencias