
Gobiernos de varios países de América Latina lamentaron la muerte de Jimmy Carter, expresidente de EE.UU. que falleció este domingo a los 100 años. Su legado incluye la firma de los Tratados Torrijos-Carter y los acuerdos de paz de Camp David entre Egipto e Israel.
El presidente de EE.UU., Joe Biden, elogió su «decencia», resaltando que representa un modelo de vida significativa. Donald Trump, presidente electo, afirmó que los retos que enfrentó Carter en su administración fueron cruciales y lo reconoció por sus esfuerzos por mejorar la vida de los estadounidenses.
Desde Panamá, el presidente José Raúl Mulino expresó sus condolencias, destacando que el mandato de Carter fue clave para la transferencia del Canal a manos panameñas. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México también extendió sus condolencias al pueblo estadounidense y a la familia de Carter, recordando la colaboración durante la crisis del petróleo en 1979.
En Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva lo definió como un defensor de la democracia y los derechos humanos, recordando su presión a la dictadura brasileña para liberar a presos políticos. Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, resaltó los esfuerzos de Carter para mejorar las relaciones entre ambos países y su apoyo a la libertad de los Cinco cubanos.
El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, expresó su pesar y reconoció la contribución de Carter en momentos de inestabilidad en Venezuela. Recordó que lo conoció personalmente y agradeció su solidaridad en tiempos difíciles.
En Nicaragua, el presidente Daniel Ortega lo describió como un «hermano» y un amigo de América. El presidente dominicano, Luis Abinader, también lamentó su muerte, destacándolo como un luchador por la democracia y los derechos humanos. En Honduras, la presidenta Xiomara Castro envió condolencias, resaltando su política exterior basada en la paz y el respeto a los derechos humanos.
Ecuador y Perú expresaron sus sentidas condolencias, resaltando su firme defensa de la democracia. António Guterres, secretario general de la ONU, afirmó estar «profundamente entristecido» por su fallecimiento, recordando su legado en la paz y la seguridad mundial.
Carter, quien fue elegido presidente en 1976 y ganó el Premio Nobel de la Paz en 2002, murió en su hogar en Plains, Georgia, tras recibir tratamiento por un cáncer de piel que se había extendido a otros órganos.
DCN/Agencias