
Cerca de 80 mil personas se congregaron en las calles de Cabimas para celebrar los 500 años de San Benito. Desde las 4 de la mañana, los feligreses comenzaron a llegar a los alrededores de la Catedral, donde participaron en la santa eucaristía que tuvo lugar a las 7 de la mañana. A las 8:30, las autoridades entregaron la sagrada imagen de San Benito de Palermo, considerado copatrono de la Costa Oriental del Lago.
La venerada imagen, conocida como el Santo Negro, fue llevada en hombros por el pueblo, bajo la responsabilidad de 60 cargadores, en un recorrido de 12 kilómetros hacia la parroquia Ambrosio. Durante el trayecto, 26 grupos de chimbangueles aportaron su ritmo característico a la tradición, animando a los bailarines y devotos. El recorrido abarcó la calle principal del Casco Central, el Comando del CPBEZ, el Centro Cívico, la Estación de Policabimas, y continuó por toda la avenida Andrés Bello, pasando por la Plaza León y el Hospital General de Cabimas, hasta llegar a la Plaza Los Chimbángles antes de regresar.
Este evento fue un reflejo del profundo fervor san benitero que une a los habitantes de Cabimas, donde la veneración por la imagen de San Benito ha sido una tradición por generaciones. Este arraigo cultural se fundamenta en los relatos del primer milagro de San Benito en Cabimas, que permanece en la memoria colectiva de sus ciudadanos.
Recordó Dulvis Muñoz, un cabimero que es hijo de un reconocido capitán de remolcadores, que el primer milagro ocurrió cuando un pozo petrolero, conocido como el chorro del Barroso, había reventado y cubierto la ciudad con petróleo. Un grupo de habitante tomó la imagen de San Benito y, al acompañarla con el son de los chimbangueles, se dirigieron al pozo, que sorpresivamente se selló.
La celebración no culmina con este evento; el año jubilar de San Benito continuará el próximo 6 de enero no solo en Cabimas, sino también en localidades del Sur del Lago de Maracaibo, así como en sectores de Trujillo, Mérida y algunas zonas de Maracaibo. Las festividades seguirán manteniendo viva la devoción por el Santo a lo largo de la región.
DCN/Agencias