
En el barrio Indio Mara, en Maracaibo, más de 700 estudiantes de la escuela “Madre Elisa Jaramillo” enfrentan diariamente el reto de acceder a su centro educativo. Un desbordamiento de aguas residuales, que comenzó hace un par de semanas, ha convertido la entrada de la escuela en una trampa de inmundicia fecal, obligando a alumnos y personal a sortear diez bloques de cemento para evitar caer en el desperdicio.
La situación se agrava con la llegada de la lluvia, pues las aguas pluviales se mezclan con las residuales, creando una laguna que complica aún más el acceso no solo a la escuela, sino también a la iglesia Santa Inés y al ambulatorio de la zona.
Johan Villalobos, director del plantel, informó que esta problemática ha generado un ambiente propicio para la proliferación de zancudos y otros insectos, lo que ha derivado en la aparición de enfermedades como dengue y problemas gastrointestinales entre los residentes del área.
Los vecinos exigen la intervención urgente de Hidrolago, la Alcaldía de Maracaibo, la Gobernación del Zulia y otras autoridades competentes para resolver esta crisis que afecta la salud y el bienestar de la comunidad. Actualmente, las actividades escolares se ven interrumpidas debido a esta grave situación, donde la falta de atención gubernamental se hace evidente.
DCN/Agencias