Maracaibo sumergida en el caos y la incertidumbre. Por Esther Perozo

Maracaibo, conocida por ser una ciudad llena de vitalidad y encanto, protagoniza al mejor estilo de Netflix una nueva temporada de horror y desesperación. Explosiones, apagones y un colapso generalizado se han convertido en el pan de cada día para cientos de personas que sufren las consecuencias de la negligencia y la mala gestión. En este artículo de opinión, reflexionaremos sobre las tragedias que azotan a la ciudad y la necesidad de responsabilizar a quienes han causado tanto daño.

La situación en Maracaibo se ha vuelto insostenible. Los automóviles ardiendo en llamas debido a la pésima calidad del combustible venezolano son una muestra de la ironía que rodea a un país con inmensas reservas petroleras. En los últimos meses se han registrado numerosos vehículos incendiados y bombas de gasolina dañadas, generando no solo dramatismo e impotencia, sino también depresión e incluso una futura posibilidad de pérdidas de vidas humanas. La desesperanza se cierne sobre aquellos que ven sus vehículos arder y para algunos quizás ver su único sustento esfumarse gracias a un gobierno que perdió el control de todo el sistema energético del país.

Surgen entonces preguntas cruciales: ¿Quién se hace responsable de los daños? ¿A quién podemos demandar? ¿Al gobierno, a PDVSA, al fabricante de las bombas de gasolina? Nos encontramos sin saber a quién recurrir, mientras nos preguntamos quién podrá defendernos en esta situación. Resulta irónico que esta frase nos haga recordar al Chapulín Colorado, pero en realidad, la gravedad del tema es preocupante.

La situación se agrava aún más en el ámbito eléctrico. A pesar de haber confiado en el Plan Borrón y Cuenta Nueva implementado desde diciembre de 2022, donde los ciudadanos maracaiberos pagaron sumas significativas por el servicio de electricidad, las mejoras prometidas nunca llegaron. En cambio, los apagones han regresado de manera más agresiva, con racionamientos no anunciados de hasta 3 horas y áreas gravemente afectadas con cortes de hasta 72 horas. La incertidumbre se combina con el impacto de las lluvias, lo que empeora aún más la situación. Una vez más, nos preguntamos: ¿Qué han hecho con el dinero que hemos pagado? ¿Quién asumirá la responsabilidad de los electrodomésticos y dispositivos quemados?

Esta temporada de calamidades apenas comienza y aún hay mucho por enfrentar. No podemos permitir que sigan ignorando nuestras demandas. Alguien debe responder por tanto daño causado a una ciudad que ha servido fielmente a la nación. Además de los estragos emocionales que hemos soportado, incluso nos hemos vuelto más fuertes y resistentes a las políticas de olvido y desidia. Incluso nuestro orgulloso y majestuoso Puente sobre el Lago, símbolo de nuestra ciudad, está al borde del colapso. Es sostenido únicamente por las manos de Dios y la fe en la Chinita.

Seguimos sin respuestas. ¿Dónde quedó la primera piedra del puente Nigale? ¿Dónde está el dinero asignado para esa obra? ¿A quién debemos exigir cuentas por esa promesa incumplida? Este caso sería un ejemplo claro de corrupción que debería ser investigado por el señor Presidente. El Zulia se pregunta: ¿Dónde están los recursos?

La lucha por el restablecimiento de la calidad de vida en Maracaibo debe continuar. Es momento de unir fuerzas, exigir transparencia y rendición de cuentas. La ciudad no puede ser víctima del olvido y la indiferencia. Juntos, podemos buscar justicia y trabajar hacia una Maracaibo próspera, segura y en pleno desarrollo.

Entérate al instante de más noticias con tu celular siguiéndonos en Twitter y Telegram
Suscribir vía Telegram

Lea también

Le puede interesar además

Loading...

Tu opinión vale...