Aníbal Sánchez: “Las licencias 8 de la OFAC sus renovaciones y modificaciones”

Según la Ley Orgánica de Hidrocarburos, las empresas mixtas pueden realizar operaciones de exploración y producción, bajo el control de PDVSA; los socios minoritarios, no pueden conducir estas actividades ni comercializar petróleo; estas son actividades reservadas a PDVSA

“Sin ningún prurito debemos procurar mejorar la relación de las compañías como @Chevron a partir de esto se puede movilizar más la economía del país y a partir de esto trabajar los mecanismos que permitan la atención a la Emergencia Humanitaria”

Debemos reconocer que las capacidades operativas de @PDVSA se venían afectando antes de las sanciones, producto del tipo de gerencia y los mismos efectos del paro; esto llevó a dar un paso en búsqueda de otras formas de financiamiento a través de las empresas mixtas, con socios minoritarios, como @Chevron “al día de hoy para el Analista y Consultor Aníbal Sánchez es una opción”

Surgieron bajo un esquema donde los socios minoritarios financiaban la operatividad de la empresa mixta, y la deuda se pagaba con la producción de la misma empresa. ¿Qué pasa el día de hoy? Las sanciones a PDVSA se extendieron a estas empresas mixtas.

El efecto mediato y práctico de esa sanción hubiese sido el cese de actividades a petroleras como @Chevron en Venezuela; pero el 28 de enero de 2019 surgen las Licencias General 8 de la OFAC Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

Esta licencia permitía realizar ciertas operaciones prohibidas a PDVSA a favor de Chevron y otros contratistas, como Halliburton, Schlumberger Limited, Baker Hughes y Weatherford International. “Solo consiste en  realizar actividades necesarias para mantener la operación sin ningún tipo de incremento” agredo Sánchez en la exposición.

De manera expresa, se prohíbe la exportación de diluentes, para el crudo. En la práctica, esta licencia solo permitió mantener las operaciones que Chevron realizaba antes de Enero del 2019.  En junio de ese año se renovó, por la licencia 8A, sin alterar las condiciones de la original (8) igual sucedió el 26 de julio con la licencia 8B; el 5 de agosto con la 8C; el 21 de octubre con la 8D; y el 17 de enero de 2020 con la licencia 8E.

Para algunos que la la licencia 8 haya sido renovada, sin modificación, por cortos períodos es un indicativo que la OFAC y el Departamento de Estado (DOS) ha estado evaluando la situación política en Venezuela; de ahí que el 21 de abril del 2020 renovaron la licencia como 8F, bajo otras condiciones:

En esta explica Sánchez, se enumeran el tipo de operaciones permitidas como: Transacciones y actividades necesarias para garantizar la seguridad del personal, o la integridad de las operaciones y activos. La Participación en asambleas de accionistas y directorios. Hacer pagos de facturas a terceros por transacciones y actividades autorizadas. Pago de impuestos locales y compra de servicios públicos. El Pago de salarios de empleados y contratistas en Venezuela.

Además autorizó toda actividad para la liquidación de operaciones, contratos u otros acuerdos en Venezuela “en caso de que Chevron decidiese salir del país, cuestión que no fue así” resaltó el especialista.

Las actividades prohibidas puede clasificarse en operativas, Chevron no podía asumir actividades de perforación, extracción o procesamiento, compra o venta, transporte o envío de cualquier producto o derivado,  de origen venezolano

Tampoco el asumir un diseño, construcción, instalación, reparación o mejora de cualquier pozo u instalaciones de infraestructura en Venezuela, o la compra de cualquier o servicio, excepto cuando sea requerido por seguridad.

Quedando prohibida cualquier transacción relacionada con la exportación o reexportación de diluyentes, “aspecto central de la sanción que está presente en las licencias 8” en interpretarse a la Ley de Hidrocarburos, que no otorga el derecho a Chevron a realizar operaciones de producción y comercialización.

Esta a su vez impedía recibir petróleo venezolano como pago de la deuda generada por los acuerdos de financiamiento.

“Debido a lo que significa el petróleo y PDVSA en la economía venezolana, las sanciones crearon una restricción importante para el normal funcionamiento de este y otros sectores”

La licencia 8F prohibió cualquier préstamo, acumulación de deuda adicional o subsidio de PDVSA, de manera que se impidió mantener acuerdos de financiamiento a las empresas mixtas; por parte de Chevron, aumentando así las deudas de PDVSA

En mismas condiciones fue renovada la licencia 8G del 17 de noviembre de 2020; la licencia 8H del 21 de octubre de 2021; y la 8I del 24 de noviembre de 2020, que expiró el 1 de junio de 2022; para traernos hasta la 8J, emitida el 27 de mayo.

A partir de la licencia 8F; el lapso de las licencias se extendió, lo que implicaba que para la OFAC y el DOS no se preveían cambios a corto plazo. Las operaciones autorizadas y prohibidas, fueron más detalladas.

Las regulaciones de la OFAC tienen un marco amplio de discrecionalidad, lo que le permite el juego político, pero su violación, es considerada como muy grave por lo que trae un efecto inhibido, destaca el analista Aníbal Sánchez “por los que muchos optan por no participar, en ningún tipo de transacción con el país aun estando aparado con la licencia”

Con la última licencia 8J, Chevron solo puede mantener operaciones realizaba antes de enero 2020; no puede financiar o auxiliar a la empresa mixta, ni recibir dividendos.

Tampoco podía realizar operaciones de exploración, producción o comercialización pero lo cierto es que Chevron no tendría estos derechos, pues en la LOH son reservados exclusivamente a PDVSA; esto crea una restricción financiera, que algunos piensan puede ser solventada con la aplicación de la Ley Antibloqueo.

En el caso de la limitación para la exportación otra interpretación de la LOH podría concluir que esto no se extiende al crudo sintético, que se produce en las empresas mixtas en las que Chevron participa, “lo que dejaría como resultado que se podría pagar deudas con este tipo de crudo”

La deudas entre PDVSA y Chevron aumentó como resultado de la prohibición de recibir el pago de dividendos, incluso, mediante la entrega de sintético; lo que se sumó a la problemática del paro de las operaciones de las empresas mixtas. Efecto de esto Chevron debió decidir si cesar (como hizo Total y Equinor) o quedarse en Venezuela.

No es descartable que Chevron inicie reclamos en contra de PDVSA por el cobro de deuda y la compensación de daños, agravando más la situación.

Esto traerá más crisis peor políticamente no desestabilizara al gobierno de Maduro, menos aún en este nuevo contexto internacional.

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