Chile y Bolivia se enfrentan en la Corte de La Haya por las aguas del Silala

Chile y Bolivia se enfrentarán nuevamente en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, esta vez sobre las aguas del Silala, un río internacional para los chilenos y un afluente para los bolivianos que nace de manantiales que están en su territorio.

Chile solicita a la CIJ que declare el Silala un río internacional de cauce sucesivo y de uso de aguas compartidas, mientras que Bolivia sostiene que es un afluente que nace en su territorio en manantiales y en aguas subterráneas y exige a Chile el pago por el uso de estas aguas.

De acuerdo a la explicación de las autoridades bolivianas, el Silala nace en dos puntos del altiplano, a más de 4 mil metros de altura y a unos tres kilómetros de la frontera con Chile.

Debido a la pendiente y fuerza de gravedad, sus aguas solo pueden fluir hacia territorio chileno. Tiene un largo de 10 kilómetros, de ellos, unos 4 km están en territorio boliviano y 6 km en tierras chilenas.

Ante este escenario, Chile inició una contrademanda que «resguarda sus derechos de uso sobre las aguas del río Silala» ante la postura de Bolivia de «que era dueña del 100 por ciento de sus aguas», según un documento de la Cancillería de Chile.

Los alegatos se iniciarán el viernes y concluirán el 14 de abril, pero la CIJ no tiene un plazo definido para entregar su fallo final.

Antecedentes

La disputa internacional comenzó en 1904, cuando Chile y Bolivia delimitaron sus territorios definitivos a través del mapa del Tratado de Paz y Amistad que ambas partes firmaron.

En el acuerdo, que buscó terminar con el estado de guerra existente entre los países luego de la Guerra del Pacífico en 1879, Chile y Bolivia aprobaron un mapa que establecía sus límites internacionales. En dicho mapa, el río Silala es representado como un curso de agua que cruza el límite entre ambos países, entre el cerro Silala y el cerro Inacaliri.

Durante los siguientes 100 años, según señalaron fuentes chilenas, Bolivia reconoció el carácter internacional del sistema hídrico del Silala.

Sin embargo, la primera controversia que abriría la disputa fue el 5 de mayo de 1996, cuando una serie de diarios bolivianos plantearon que cualquier uso de las aguas del Silala por parte de Chile debía tener una compensación económica para Bolivia, denunciando que esas aguas eran desviadas artificialmente por empresarios chilenos.

Desde la Cancillería chilena sostienen que Bolivia cambió su postura de forma oficial en 1999 -mientras era presidido por el dictador Hugo Bánzer Suárez-, apelando a que el agua del río en cuestión se ubicaba exclusivamente y de forma natural en terreno boliviano, mientras que llegaba a Chile desviada de forma artificial.

A partir del 2000, se llevaron a cabo reuniones y trabajos en terreno entre Bolivia y Chile en torno a los recursos hídricos compartidos. Ya en 2004, ambos países crearon un grupo de trabajo por el Silala y en 2006 este tema se incluyó en la agenda bilateral.

El 4 de abril del 2009, los gobiernos de Michelle Bachelet y Evo Morales anunciaron un preacuerdo respecto del uso de las aguas del río en cuestión. En respuesta a la insistencia de Bolivia respecto de ser los propietarios del 100 por ciento del río, Chile se comprometió a pagar por el uso del 50 por ciento del recurso hídrico proveniente del Silala de forma retroactiva.

Pero en 2011, Bolivia planteó que el pago fuera desde la concesión de las aguas a Chile a principios del siglo XX, reconociendo una deuda histórica.

El 23 de marzo del 2016, Morales anunció que demandarían a Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por el uso de agua del río que traspasa ambos países.

Frente a este último incidente, el Estado chileno resolvió acudir a la CIJ y presentó su demanda el 6 de junio del 2016, dando inicio al caso.

 

 

 

 

 

Fuente: Pagina12

Entérate al instante de más noticias con tu celular siguiéndonos en Twitter y Telegram
Suscribir vía Telegram

Lea también

Le puede interesar además

Loading...

Tu opinión vale...