Oswaldo Alvarez Paz. Por Luis Acosta

Creemos que somos por muchos años mayores de edad que Oswaldo pero, sean pocos o muchos, conocemos al Oswaldo de siempre usando la mejor expresión del honesto sentimiento. Alvarez fue muy feamente golpeado, junto a Eduardo Fernandez, por Rafael Caldera. Entre Oswaldo y Eduardo algunas diferencias se mostraban pero con elementos políticos pertinentes, luce siempre que cada cual coreaba para su lado. Sin embargo, Alvarez Paz aprendió a temprana edad el ser leal, cortés y amigo. Esta franqueza corporal y espontánea la sostuvo y  la llevó en lo social y lo civil todo a su alrededor. También, en lo personal y desde el punto de vista aliado del dirigente copeyano. 

En el Hotel Meliá de Puerto La Cruz y las instalaciones cementeras de Pertigalete coincidiamos con Oswaldo. En ese entonces, su cuñado, el Ing. Luis Garcia Belloso, formaba parte de la Directiva de Venezolana de Cementos y él repetía sus visitas y actos políticos en la zona. Para nosotros, fueron placenteras las visitas y conversaciones con aquel “caballo en formación” que se enfilaba en cercanos años a competir en la carrera por la silla presidencial de la República. Nosotros, en cambio, terminábamos con éxito la fusión entre el Banco Fomento de Oriente y el Banco de la Construcción para crear el Banco de la Construcción y de Oriente y comenzábamos la siembra y desarrollo del Banco de Maracaibo en el oriente de la República.

Siempre vivíamos estas simpáticas tertulias con Oswaldo sin aviso y sin protesto. Su frescura y su cara sonriente, amplia y amable formaba parte de su estructura política que no tenía que hacer mucha mueca ni esfuerzo para lucir carismático y con especial don de gente. 

Sus años como Vicepresidente del regio Congreso presidido por Gonzalo Barrios fueron un continuo aprendizaje pedagógico, político y cívico. Gonzalo lo distinguía con reciprocidad y cariño. Por un lado era el VicePresidente de su Presidencia Legislativa y, por el otro, le sirvió para mantener los espacios clásicos de un Congreso brillante como una ofrenda exquisita a la majestad del Hemiciclo de las leyes y fecunda atalaya que se empeñaban en representar. 

Oswaldo Alvarez es sobrino del dirigente zuliano el médico Jesus Angel Paz Galarraga y toda la clientela política zuliana y venezolana sabían que estaban en toldas diferentes pero su nobleza y toque familiar se respetó con atención y empatía. Vale la pena comentar la forma armoniosa como llevaban sus años y sus relaciones, semejante al caso de los hermanos Herrera Campins, con el mejor sentido republicano y lúcido comportamiento ciudadano. 

Después, Oswaldo se nombraba en su vida política y pública. Su pase por la Gobernación del Zulia, al ganar sus elecciones en 1989, fueron muy bien señaladas por los corrillos callejeros y sociales. La seriedad se sentía en el servicio y la honestidad se recibía con calor y complacencia. Su capacidad intelectual satisfacía a los conductores más exigentes y por eso repitió su victoria en 1992 sumando el 70% de los votos.

Chávez lo respetó siempre, y él respetó a Chávez pero lo enfrentó con valentía y firmeza y eso le gustó a la sociedad marabina. Su vida política se ha mantenido elevada sin jactancias ni sectarismos. En efecto, se afianzaba en los principios y cánones de la decencia y respeto. El respeto al derecho ajeno es la Paz había asegurado el líder y prestigioso hombre público Don Benito Juárez. La voz y oposición han sido firmes sabiendo que lo que se soltaba sin responder a la verdad no se podía recoger después. 

Oswaldo nunca se durmió en sus laureles porque siempre estaba donde debía sin adulancias pero con mucha generosidad. En la ocasión del distanciamiento con el Dr. Caldera, Oswaldo se mantuvo a la altura de ese momento. No perdió ningún escaño en la escalera de su responsabilidad y moral comportamiento. Hizo lo que tenía que hacer sin perder su mejor compostura.

En años mozos de nuestros recuerdos, Oswaldo manejaba por lo mejor el acercamiento y el cariño que eran como los puentes humanos que construía. Para él, el ser así le era útil más que importante y eso le gustaba. La suerte de su gente, involucraba ayuda y preparación. De allí que, en las elecciones presidenciales triunfó su tesis: Oswaldo ganó todos los municipios del Estado y allí dejó sembrada la fuente de sus esperanzas y los votos motivados de su fiel trabajo. No fueron suficientes pero allí están en espera.

Sin embargo, una oración y un mensaje alimentan nuestras esperanzas. No importa que el país y la República estén vueltos añicos; nosotros todos aprendimos a pararnos, como rezaban los lemas del INCE. Allí está el encanto del año 2015. Pero, además, el Ave Fénix se eleva sobre sus propias cenizas. En su momento, los judios no pudieron contra el Cristo del Gólgota, ni los fariseos ante la Resurrección del Señor. Las fuerzas del mal siempre son cortas. Más, con humildad y perseverancia, los patriarcas recuperaron su poderío y esa experiencia es la que debe prevalecer entre nosotros: Perseverar para vencer. 

Estimado Oswaldo, contigo estamos siempre porque tu, de igual manera, siempre estás con nosotros. Es tu turno para que desarrolles lo mucho que tienes. 

 Así sea!

 

Luis Acosta

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