El gran abismo: ¿Elecciones anticipadas? Por José Ernesto Pons B (@joseponsb)

Hoy por hoy, es que todas las presiones internacionales y las posiciones firmes de la oposición (esperando que así sea) nos están llevando a que nuestros actuales gobernantes estén ganados a convertir a nuestro país en su “bunker” particular y a defenderlo hasta el último hombre y la verdad, es que en esta confrontación de voluntades quién aguante más será el que gane, aunque el país como un todo pierda y lo pierda todo en un mar de cenizas, empezando por los sectores sociales “todavía presentes en el país”.

 

Por otro lado, claro que rechazamos hasta de manera instintiva las elecciones anticipadas pues están enmarcadas en el deseo imperioso de imponernos la hegemonía del poder de una manera forzada y obligante, pero que no expresan el sentir de los ciudadanos en cuanto a cómo se deben hacer correctamente las cosas y es que aceptar tal despropósito es acelerar el salto al vacío en el que nos encontramos y con consecuencias más nefastas a las que estamos viviendo.

 

Eso de saltarnos alegremente las reglas del juego democrático cuando estas están bien especificadas en nuestra Carta Magna es aceptar una jugarreta a la que no se debe prestar la oposición. Particularmente, cuando dentro de las presiones internacionales hay consenso de que tal desafuero es inaceptable desde todo punto de vista. Esto es un problema de alto contenido visceral y muy poca racionalidad en el que estamos atrapados y del cual no parece podamos superar, lo que indica que el conflicto va para rato y donde la salida no pude pasar por la búsqueda de salidas extremas de derecha o izquierda.

 

Así fuese el caso que el presidente Trump aprueba la idea de otorgar ayuda financiera a los refugiados venezolanos en Colombia y que terminaría en la creación de campamentos casi que permanentes en ese país, lo que implícitamente significaría el darle permanencia al problema sin fin de continuidad. Estamos ante un gran abismo y realmente las presiones son tan gigantescas, que el desespero nos pondrá en duda el camino que decidir. Aunque no sabemos a ciencia cierta, que exista algo peor de lo que hay.

 

De los problemas de fondo, es la circunstancia electoral que ocupa fuertemente a los pocos partidos y  los muchos “caciques” que existen en la oposición. Esto es un problema serio realmente al que deberá someterse a la conciencia social y de este estamento, tan ansioso de poder. Un outsider, puede ser la salida, pero todo es debatible bajo el tamiz del pragmatismo que se requiere en estos días. Ir a elecciones bajo esta realidad, es promover el largo y agotador camino de muerte y desesperanza de todo un pueblo “adentro y fuera del país”

 

Es entonces el momento de alinear el esfuerzo con todos los factores que empujan una salida de gobierno, como el rescate de la democracia y la institucionalidad en la República de Venezuela. No es momento de vacilar, sino, de determinar quiénes somos, que deseamos y porque luchar.

 

DC / Dr. José Ernesto Pons B / @joseponsb / “Tomar decisiones sin pensar en el mañana, es como tirarse de un abismo, sin ver para atrás” Jpb.

 

 

 

 

 

 

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