Atentos los boricuas de Florida a «cumbre presidencial»

Los republicanos de Florida tienen en marcha este fin de semana una «cumbre» presidencial que tendrá a sus aspirantes a la Casa Blanca desfilando hoy  y mañana frente a su militancia en Orlando, una plataforma que les debe permitir, dicen líderes boricuas, acercarse a los temas clave para el millón de puertorriqueños en este estado.

Por el evento celebrarse en su vecindario, la crisis fiscal y el tema del status político de Puerto Rico están en la lista de deseos de los boricuas republicanos de la Florida Central.

«Los candidatos tienen que entender que Puerto Rico es clave para nosotros y que somos una comunidad que podemos decidir elecciones», indicó el representante estatal Robert Cortés, republicano elegido por el distrito 30 de Florida.

El boricua Cortés encabezó esta semana una medida de legisladores de origen puertorriqueño para que la Legislatura de Florida apoye la propuesta que persigue incluir las empresas públicas de Puerto Rico en el capítulo 9 de la Ley federal de quiebras.

Cortés adelantó que prevé traer a la discusión en el foro de hoy en que se tratarán temas de minorías y comunitarios, tanto la importancia del voto boricua en Florida como el reclamo de la comunidad puertorriqueña para que el gobierno federal asista a Puerto Rico en el manejo de su aguda crisis fiscal.

«Florida tiene un millón de boricuas, pero veo solo el interés de registrar votantes y no de cuidar de los nuestros», indicó, por su parte, el exprecandidato republicano al Congreso Peter Vivaldi.

El evento comenzó anoche con una cena que tuvo como orador principal al exvicepresidente  Richard Cheney  e incluyó un saludo del senador Marco Rubio (Florida), uno de los 13 precandidatos presidenciales que ofrecerán mensajes entre hoy y mañana en la «cumbre». Los dos se centraron en combatir a los demócratas, tanto a la precandidata Hillary Clinton como al presidente Barack Obama.

«No sé cuánta importancia le estén dando al asunto, pero espero que Jeb Bush, por su sensibilidad hacia Puerto Rico, traiga el tema», indicó el abogado Anthony Suárez, quien fue el primer legislador estatal de origen boricua en Florida y respalda a Bush.

Los candidatos

En la sesión de hoy hablarán los senadores Rubio, Ted Cruz  (Texas) y  Lindsey Graham  (Carolina del Sur), los exgobernadores Jeb Bush (Florida) y  Michael Huckabee  (Oklahoma), el empresario  Donald Trump y el doctor Ben Carson.

Mañana les tocará el turno a los gobernadores John Kasich (Ohio), Chris Christie  (Nueva Jersey) y Bobby Jindal  (Luisiana), el exsenador Rick Santorum  (Pensilvania), el exgobernador de Virginia James Gilmore y la empresaria Carly Fiorina.

A diferencia de los debates por televisión, los precandidatos presidenciales estarán aquí hablando directa e individualmente a la militancia republicana de Florida, que ha pagado entre $200 y $1,000 para participar de la reunión.

Status

Por haber expresado posiciones a favor de la estadidad, con diferentes acentos, Carson, Bush y Rubio deben hablar del status en Orlando, dijo el director ejecutivo de la Alianza Latina Conservadora, Alfonso Aguilar, quien tiene un programa de análisis político en la cadena radial Univision.

Pero, sostuvo que, como grupo, los aspirantes republicanos a la Casa Blanca tienen que acercarse al debate sobre la crisis fiscal y de deuda pública de Puerto Rico, del cual han estado distanciados. «Necesitan hablar de una respuesta federal, que no tiene que ser un rescate financiero», indicó Aguilar, quien fue director de la oficina de Ciudadanía del Servicio de Inmigración y Naturalización del gobierno federal durante la presidencia de George W. Bush.

En términos de hacer promesas, Carson dio al frente esta semana con su participación el  domingo en la convención del demócrata  Ricardo Rosselló, precandidato del Partido Nuevo Progresista (PNP) a la gobernación, cuando prometió «no dejar de levantar ninguna piedra» a favor de convertir a Puerto Rico en el estado 51.

En su mensaje, Carson -que apela a los más conservadores y ha hecho múltiples expresiones controvertidas-,  vinculó los problemas fiscales de Puerto Rico al trato desigual que recibe la Isla en los programas federales y en su relación con Estados Unidos, pero no presentó propuestas que atiendan el asunto a corto plazo.

Bush y Rubio, quienes ya fueron a hacer campaña y recaudar fondos en Puerto Rico,  estarán  en su barrio.

El exgobernador Bush ha sido el único precandidato presidencial republicano en respaldar la inclusión de las empresas públicas de Puerto Rico en el capítulo 9 de la Ley federal de quiebras.

Rubio ha rechazado impulsar ahora la legislación del comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, y de 14 demócratas del Senado a favor del capítulo 9 para la Isla. «Permitir que los municipios de Puerto Rico reorganicen sus deudas bajo el Capítulo 9 del Código de Quiebras de Estados Unidos no resolvería los problemas de Puerto Rico y sólo debe ser un último recurso a seguir si Puerto Rico toma medidas significativas para arreglar su presupuesto y el actual desastre económico», indicó en El Nuevo Día del 4 de septiembre pasado.

Pero, frente a Bush, es Rubio el que tiene ahora empuje. Pese a ser identificado con sectores del Tea Party, Rubio  comienza a verse como una posible  alternativa del «establishment» a las voces radicales de Trump y Carson, que aún dominan las encuestas.?

DC/END

 

 

 

 

 

 

 

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