Crónica de una adicta a la pérdida de peso

No lo negaré, tengo un jean viejo en mi armario que es la medida para saber si he aumentado centímetros o no, compro cuanta crema reductiva sale en el mercado, a pesar de saber que sólo reducen mi dinero en el bolsillo, y si es verdad he tomado cuanta pastilla mágica ha salido al mercado. La pregunta es ¿esto me ayudo? Pues no.

Es justo en este momento cuando están pensando que debo estar por el orden de los cien kilos, ¿verdad? se equivocan, he logrado mantenerme y les cuento mis secreticos.

No diré dieta y ejercicios por que pensaran “esta mujer me trajo hasta este párrafo para nada” tranquilos sigan leyendo.

Primera regla “sustitución”: dejen de llorar, hay muy buenos productos en el mercado que les permitirán tener buen sabor en tus comidas sin tantas calorías. Cambia la leche entera por descremada, el queso pasteurizado por uno bajo en grasa, el refresco por el té de Jamaica, el pan blanco por uno con fibra, el jamón de pierna por uno de pechuga de pollo o de pavo.

Mi segunda regla “se creativo”: Siempre me negué a las ensaladas con sólo sal y pimienta, y sabía que la mayonesa no era una buena idea, así que opte por hacerla yo misma. Es súper fácil. En la licuadora coloca un huevo entero, una pisca de sal y pimienta y enciéndela. Poco a poco en forma de hilos agrega el aceite, usa oliva o canola. En pocos segundos tendrás una rica mayonesa y baja en calorías.

Tercera regla, esta si es una de las más ocultas (cara de pena) “aprovecha cada minuto”: mientras te cepilles los dientes en la mañana aprovecha y ejercita un poco las pantorrillas. Sube y baja en punta de pies y luego aprieta los glúteos, (risas) esto mantiene la pompa firme.

Una de las últimas, luego te contare otras, “muévete”: cualquier excusa es buena. Te cuento dos de mis favoritas. Cuando atiendo una llamada aprovecho y camino, es bueno porque nadie escucha lo que hablo y a la vez hago un poco de ejercicios cardiovasculares. Siempre estaciono el carro en un puesto lejos de la puerta de los centros comerciales, esto me permite caminar un poco más.

Lo más importante es no estresarse y dejar de pensar a cada momento en el peso. Disfruta la vida, sobre todo las mujeres vivimos recriminándonos por los kilos, las medidas, y buscando ser perfectas. Sean felices son muchísimos los hombres gorditos ellos no se preocupan tanto y así los queremos, recuerden que el físico atrae pero la personalidad enamora. Ojo no esperes quedar como la Diosa Canales después de esto, para eso se requiere más esfuerzo y dinero en cirujanos. 

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