Influencias de la historia. Por Jesús Rangel Rachadell (@rangelrachadell)

Los hechos históricos son interdependientes, sin unos es muy posible que otros no ocurran o que se demoren en aparecer. Si Constantinopla no cae en 1453, en manos del sultán Mehmed II, los venecianos no hubieran dispuesto de muchos de los libros que atesoraban los bizantinos. A Venecia huyeron los que pudieron, con todos sus libros escritos en griego que hablaban de una filosofía de otra época, de unos pensadores que se conocían, aunque no tanto.

Gracias a la imprenta, construida en 1450 por Johannes Gutenberg, se logró que se conocieran otras maneras de pensar, que el conocimiento se ampliara a otras materias, además de las religiosas. Los libros que llegaron a Venecia, con el paso del tiempo, fueron impresos una y otra vez. Como consecuencia de la caída de Constantinopla se interrumpió el comercio de especias con el oriente, y por ello Cristóbal Colón obtuvo el financiamiento de los Reyes Católicos que le permitió descubrir América para los europeos en 1492. Sin la toma de Constantinopla nos quedamos sin libros interesantes y sin descubrimiento, por algún tiempo.

Un hecho de hace casi 60 años, como el intento de invasión de Cuba en 1961, por unos cubanos apoyados parcialmente por americanos, conocido como invasión de bahía de Cochinos, provocó el odio de Fidel Castro hacia los norteamericanos. La Unión Soviética le propuso a Fidel Castro colocar unas plataformas de lanzamiento de misiles nucleares en contra de los Estados Unidos, y de cualquier otro país que no se sometiera al comunismo. Fidel permitió la fuerza militar soviética a partir de mayo de 1962. Luego de la crisis de los misiles, que por poco inicia la tercera guerra mundial, entre los acuerdos entre Jrushchov y Kennedy, EE. UU. se comprometió a no invadir Cuba. Por esta razón es que el dictador Fidel Castro muere en su cama, aunque invadiera a Venezuela por Machurucuto en 1967. Hay invasiones malas e invasiones buenas, depende del país invadido.

Más reciente, es el impacto del socialismo del siglo XXI sobre las aspiraciones de los candidatos de izquierda en Latinoamérica. Si no fuera por el desastroso gobierno de la dupla Chávez-Maduro, que hace comer de la basura a muchos venezolanos y a que emigren los jóvenes de nuestro país; en Colombia, candidatos como Iván Duque, representando al Centro Democrático, no le hubiera ganado tan fácil a Gustavo Petro, que representa a la izquierda Castrochavista denominada Colombia Humana.

Otro efecto del desastre del gobierno Castrochavista ha sido la patada histórica que le dio Lenin Moreno, presidente de Ecuador, al anterior presidente Rafael Correa, impidiendo la reelección indefinida de quien se identificó con la posición ideológica de Chávez y Maduro, no con las erradas políticas económicas de ambos. Que la justicia ecuatoriana esté investigando a Correa y a su entorno político, léase por causa, entre otras, de la enorme deuda externa y de la omnipresente Odebrecht y su política de compra de voluntades en todos los países en los que construyó obras públicas, como Venezuela. Es demostración de que el socialismo no deja nada bueno.

Otro suceso, no tan influenciado por la aversión al socialismo del siglo XXI, fue la elección de Mauricio Macri; quien le ganó al candidato apoyado por la presidenta Cristina Kirchner, queridísima de Hugo Chávez.

El mal ejemplo del gobierno venezolano, que administró los más grandes ingresos petroleros que ningún gobierno manejó en el pasado, le está haciendo mucho daño a los progresistas colombianos, al partido de orientación kirchnerista argentino, a los socialistas ecuatorianos, y generando el viraje a la derecha del resto de la américa hispanohablante.

Uno de los hechos históricos que está afectando al gobierno venezolano fue la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, y parece que apenas empieza en su empeño de demostrar que en Venezuela el gobierno se comporta de manera dictatorial. Los socialistas de este patio preferían otro gobierno demócrata, más laxo con las dictaduras.

Nacer en un mes determinado puede dar ventajas competitivas en el deporte (por la fecha de corte de cada año en el que se escogen los jugadores); así como vivir en un período histórico sirve para tener conciencia del retroceso que puede dar una sociedad en lo político, en lo económico y en su salubridad. Se los dice quien tuvo la suerte de ver el paso de la televisión de blanco y negro a color, el nacimiento de la computación personal y del internet o haber presenciado la evolución de la tecnología en una sola generación y la destrucción de nuestro país en una sola revolución.

Por cierto, hay que tener cuidado con Wikipedia, entre los cubanos y los chavistas le están imponiendo un sesgo izquierdista para justificar su versión de la historia.

 

DC / Jesús Rangel Rachadell / Abogado – Profesor / @rangelrachadell

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