Las recomendaciones de Asdrúbal Oliveros para afrontar la crisis económica: “El dinero que entre, se debería gastar de una vez en comida”

Si 2017 fue un año terrible para la economía venezolana, 2018 luce mucho peor. Asdrúbal Oliveros, economistas y director de Ecoanalítica, cuenta que este año la inflación podría llegar a 10.000%, en un escenario conservador.

Considera que la salida del Gobierno es el primer paso para encaminar al país, recomienda gastar los bolívares sin pensarlo dos veces, critica las políticas del Estado y no ve con buenos ojos la dolarización de la nación, aunque tampoco se considera dogmático.

¿Qué se puede esperar en el plano económico para 2018?

Los números de 2017 siguen presagiando un profundo deterioro. 2017 fue el cuarto año de contracción de la economía venezolana, una caída de casi 15%, una inflación de casi 2700%, un colapso de la producción petrolera (perdimos más de 300 mil barriles en términos de producción), una caída en las importaciones superior al 30%, prácticamente fue el arranque de la hiperinflación, un país con deudas y sancionado, lo cual indica aislamiento internacional. Y, por supuesto, una situación de deterioro social. Ese es el país que cerró 2017 y que recibe 2018.

Los elementos más importantes en términos de economía para este 2018 van a ser tres de los que mencioné: cómo va a continuar la crisis hiperinflacionaria, este año la vamos a vivir con mayor intensidad; el colapso del sector petrolero, que la producción siga cayendo y que no podamos aprovechar un incremento en los precios del petróleo; y el pago o default de la deuda, es decir las consecuencias que eso va a traer en la dinámica económica del país.

Es una economía que va entrar en su quinto año de contracción económica, estimamos que este año caigamos cerca de 8%, lo cual parece poco, pero tenemos 4 años cayendo. Cuando estás en hiperinflación, hacer estimaciones es prácticamente imposible, pero se pueden modelar algunas cosas. Nuestro escenario más conservador es una inflación cercana al 10.000%, pero también puede ser cercana 30.000%, dependiendo del deterioro y la incapacidad del Gobierno para enfrentar el problema.

¿Cómo el ciudadano de a pie puede afrontar eso?

Tienen que haber elementos ligados con la programación mental y neurolingüística. La gente tiene que tener comprensión del problema. Primero, estás en una economía hiperinflacionaria, no la puedes evadir, no la puedes eliminar, la tienes que tener en tu mente para cualquier decisión que estés dispuesto a tomar. Segundo, es importante que la gente aprenda a ver esto, que entienda que es un problema, pero que no se paralice, que abran la mente para buscar salidas.

Tercero, hay que cuidar el empleo. Cuarto, hay que tener un elemento de prioridad en los gastos. En este momento, una familia, el gasto principal es la alimentación. La gente va a tener que renunciar a muchas cosas.

Aquí lo importante es que le des uso rápido al dinero, no tiene sentido en hiperinflación acumular bolívares por mucho tiempo. El dinero que entre y lo gastas de una vez; y lo deberías gastar en comida, o si eres una persona con ciertas condiciones médicas, en las medicinas que necesitas, y tratar de tener algo de acumulación para enfrenta el alza constante de los precios.

Lo otro es convertir los bolívares en cosas que no pierdan valor en el tiempo, como alimentos no perecederos, dólares, euros o, incluso, licor, cualquier cosa que puedas intercambiar en el futuro con otra persona y que pueda conservar valor es una puesta clave en estos ciclos de hiperinflación. También es importante construir redes de solidaridad en las comunidades, condominios, barrios y el entorno.

Es clave identificar personas vulnerables y elementos de estrategias comunes que puedas aplicar para soportar lo que viene. Y el que de alguna manera tiene una condición privilegiada, que siempre hay, es fundamental ser solidarios con las personas que están en una situación de deterioro muy profunda.

Otra recomendación es endeudarse en la medida de lo posible, sé que está muy difícil el crédito, pero usar el crédito permanentemente ayuda mucho en esta coyuntura.

También, si tienes alguna habilidad, creo que todos tenemos una, no es descabellado pensar en “matar tigritos”. Tener el trabajo formal, pero en las tardes o noches dedicarte a otra cosa que te pueda generar dinero. Incluso, para los que piensan en grande, si puedes generar algún tipo de trabajo que lo pague en divisas es genial porque en Venezuela tener dólares en esta coyuntura ayuda mucho.

¿Es posible dolarizar al país?

No soy muy amigo de la dolarización. Tiene grandes ventajas para la economía venezolana, por su tamaño, porque somos una economía que no somos de servicios, sino petrolera, y otras condiciones macroeconómicas que me hacen ver con cierta resistencia el tema de la dolarización, pero tampoco soy dogmático. Creo que la negativa del gobierno a atacar el problema de la hiperinflación va a terminar llevándolos a una dolarización “de facto”. Que la gente de alguna manera termine asumiendo cualquier otra divisa como una medida de protección frente la incapacidad del Estado para hacer política económica.

Es un riesgo, es un peligro que vamos a afrontar en los próximos meses de una economía que va emplear más el dólar como medio de pago y sobre todo dólares en efectivos.

Ya se venden inmuebles en dólares…

Eso tiene bastante tiempo. Lo que es el mercado inmobiliario o automotor se mueve en divisas, pero ya estás viendo otros sectores, como electrodomésticos, electrónica, ropa y calzado, servicios médicos y odontológicos, ciertos servicios profesionales como plomería, reparaciones de edificios, albañiles, están aceptando pagos en dólares.

Una de las muchas consecuencias que tiene la hiperinflación es que la gente pierde la noción de lo que es caro y lo que es barato. No lo ubicas. Que a ti te digan que dos litros de refresco cuestan 100 mil bolívares, te cuesta entenderlo, entonces te preguntas “¿esto cuánto es?”, y lo que hace la gente, como una condición natural, lleva eso a dólares y dices “eso vale un dólar, bueno, no es tan caro”. Como el sistema está destruido, empiezas a tener tus referencias en otra moneda, para ubicarte entre caro y barato.

¿Los aumentos de salario realmente ayudan a la gente?

Hay que decir varias cosas. El aumento de salario en esta economía hiperinflacionaria es fundamental. Tampoco puedes decir a la gente que no aumente el sueldo cuando todo está subiendo. Ahora, la critica que hacemos es que estás haciendo los incrementos salariales sin tener -hablo del Gobierno- una política antiinflación.

Muy diferente fuese esto si yo tengo un plan antiflacionario -que lo necesita el país-, que busca acabar con la hiperinflación y reducir los precios, y, dentro de ese plan, una de las medidas con altísimo componente social es un incremento salarial. Ahora, lo que tenemos acá son incrementos salariales descoordinados con la política económica que van a traer más deterioro, que van a hacer que el poder adquisitivo de la gente sea menor.

¿Cómo es un plan antiinflación?

Debe contemplar reformar en el frente cambiario. No se puede reducir la inflación tres tasas de cambio. Tienes que resolver el problema fiscal, hay un déficit muy alto que se monetiza. No se puede pretender estabilidad de precios con monetización de déficit.

Tienes que dotar al Banco Central (de Venezuela) con instrumentos de autonomía para que pueda hacer política monetaria para ayudar que los precios bajen, pues hay un Banco Central que no es autónomo, que no tiene esa capacidad de diseñar mecanismo para el control de los agregados monetarios. Tienes que atacar el problema petrolero porque somos un país petrolero.

No puedes seguir permitiendo que la situación de Pdvsa siga cayendo porque de allí vienen las divisas. Tienes que hacer una reforma global del sector petrolero que de alguna manera permita contar con un flujo constante de dólares.

Tienes que tomar acciones en el frente productivo e institucional, eso pasa por la eliminación de las estructuras de controles de precios, tienes que darle incentivos al sector privado para que pueda operar, para que haya competencia. Tiene que haber una política social de revisión de subsidios, porque hay una cantidad de subsidios terribles que no ayudan a la gente.

Tienes que pasar de esta política desordenada de subsidios a una policía de subsidios enfocados en sectores vulnerables que van a necesitar ayuda para soportar los cambios. Y en el fondo de todo esto, como el país no tiene dólares va a necesitar asistencia internacional y viene de diferentes vías, como los organismos multilaterales que se encargan de eso (Fondo Monetario, Banco Interamericano de Desarrollo, Corporación Andina de Fomento) y terceros países (EEUU, la Unión Europea, Brasil, por nombrar algunos grandes), y también el sector privado, sobretodo el petrolero.

Todo eso va a contribuir que bajen los precios y que de alguna manera a la gente la plata le alcance, que en el fondo ese es el meollo de todo, que de alguna manera lo que tú trabajes te alcance para comprar las cosas que necesitas y para ahorrar.

¿Cómo se explica que Dólar Today sea el referente de la economía del país?

El problema de Dólar Today es el reflejo de un Estado que renunció a hacer política cambiaria. Uno tiene que entender que en cualquier país del mundo una página web no marca el precio del dólar.

Tienes el Banco Central, que diseña la política económica, y el Gobierno renunció a eso, por varias razones: el manejo de los dólares en un instrumento muy poderoso de manejo y reparto de cuotas de poder, y por la tozudez ideológica, no quiere reconocer el problema de lo que implica el dólar paralelo y no quiere actuar ahí. Entonces, todos esos factores en conjunto hacen que un precio, que no sabes muy bien cómo se genera, no es trasparente, sea el marcador, pero en esencia no es la página, en esencia es la renuncia del Estado.

Lo ideal es no tener control de cambio, que tú tuvieras un esquema donde haya libertad cambiara y se pueda construir un tipo de cambio competitivo, y que además la gente confíe en eso, así no había ninguna página.

¿Cómo acabas con eso? Retomando el Estado y el Banco Central su rol de creador de políticas cambiarias, tomando acciones contundentes, con credibilidad, con un equipo técnico de alto nivel y que la gente empiece a decir (eso no va a ocurrir de la noche a la mañana) “lo que está haciendo el Gobierno es lo que es, ese es el precio del dólar y ya esta página web no”. Van a ocurrir dos cosas: o desaparece la página o el precio que ellos marcan va a ser cercano al del Gobierno.

¿Se necesita un cambio de Gobierno?

Estoy convencido de que el chavismo y el madurismo ya tuvieron su oportunidad. Están gobernando desde 1999 y hoy el país está sustancialmente peor de lo que ellos llegaron y en la peor condición económica contemporánea, ya es razón suficiente para que sean cambiados.

¿Es posible que Venezuela salga en un tiempo relativamente corto, con otro Gobierno, de esta situación?

Problemas como el abastecimiento puede cambiar a corto plazo; los ligados a reformas institucionales, a la pobreza, a las condiciones sociales, a la movilidad social van a tardar un poco más.

Lo importante es dar paso al cambio, así ya la gente puede visualizar otro modelo y empiezas a construir algo distinto, y cada paso que des en la construcción de ese algo distinto va a ayudar a resolver lo que se vive. La gente está consciente de eso.

Lo que pasa hoy es que la gente está huérfana, desesperanzada porque no hay cambio ni salida. Muy distinto es que tú pretendas construir un modelo distinto, que en las primeras de cambio va a exigir mucho sacrificio, pero ya ves una hoja de ruta clara.

El paralelo. «Dólar Today es el reflejo de un Estado que renunció a hacer política cambiaria».

DC | D2001

Entérate al instante de más noticias con tu celular siguiéndonos en Twitter y Telegram
Suscribir vía Telegram

Lea también

Le puede interesar además

Loading...

Tu opinión vale...