Por estas calles, por Freddy Paz (@freddyspaz) 

Aquellas imágenes que llegaban a nosotros de pueblos enteros asolados por el hambre generada por desastres naturales o por conflictos bélicos y que nos parecían tan escalofriantes como lejanas hoy están tan pero tan cerca, que muchísimos de nuestros compatriotas venezolanos han comenzado a vivirla en su día a día.

La escasez y la inflación que asfixia a los venezolanos, producto de la ceguera y la sordera del gobierno en su afán por mantener un modelo económico fracasado y obsoleto, plagado de medidas epilépticas y cada una más improvisada que la otra, ha cernido la sombra del hambre sobre nuestra población.

Prueba irrefutable de ello es que cada vez es más frecuente ver a jóvenes, adultos y lo más doloroso niños y ancianos hurgando en las bolsas de basura para conseguir algo con que mitigar el vacío en sus estómagos.

Según estudios de Cáritas Venezuela, el 42% de la población registró una diversidad deficiente de su dieta (de seis a nueve grupos de alimentos) y el 52% mostró una diversidad inadecuada (con menos de seis alimentos base). Esto quiere decir que casi la mitad de la población está comiendo mal y el otro poco más de la mitad come muy poco y muchos no tienen ni que comer.

Pero es reveladoramente escalofriante descubrir en este estudio de Cáritas Venezuela, que los más afectados son nuestros niños. El 53% de los niños menores de 5 años evaluados en 25 parroquias de Vargas, Zulia, Miranda y Distrito Capital, presentan poco peso para su estatura y uno de cada cinco niños presente estatura baja para su edad, estos problemas en peso y talla se presentan comúnmente después de sufrir de tres a cinco años de malnutrición.

Y podemos agregar que según datos del Cecodap, los programas de alimentación escolar solo llegan al 20% de los niños que deberían estar protegidos por dicho beneficio. Y para poner una guinda a ésta tragedia,  según el Observatorio Venezolano de la Salud, en el 63% de los servicios pediátricos del país no existen fórmulas lácteas.

Bajo la sombra del hambre se oculta, que por cada caso de desnutrición infantil grave que llega a los depauperada servicios sanitarios del país, hay unos 20 casos más que no se tratan ni se reflejan en las estadísticas, a decir de los entendidos en la materia.

Estos datos deberían de llamar a la reflexión a los señores del gobierno que intransigentemente niegan una y otra vez está triste y abrumadora realidad, tratando de defender lo indefendible: lo que vive y siente el venezolano por estas calles.

DC / Freddy Paz / Diputado AN / @freddyspaz

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