Guyana y el «Bumerán Chávez», por Marlon S Jiménez García 

Búmeran o bumerán (del inglés boomerang) es un arma que tras ser lanzada, si no impacta en el objetivo, regresa a su punto de origen. En política, la acción o expresión es un bumerán cuando sus efectos negativos se vuelven contra su autor. Un político inteligente no debe hacer ni decir cosas que pueden revertir contra él; esto es parte del talento político. El libro, el cual recomiendo su lectura ampliamente, “BUMERÁN CHÁVEZ” del PHD Emili J. Blasco, corresponsal en Washington del diario español ABC y quién es un avezado investigador, no tiene desperdicio. Allí narra de manera veraz, contundente y escalofriante los numerosos fraudes y delitos cometidos por el “comandante eternamente enterrado” y sus seguidores en el ejercicio del poder y la forma malévola de cómo mantenerse en el; otras de estas narraciones se derivan de conversaciones tenidas con los propios protagonistas, que en otrora fueron parte del régimen y hoy son parte importante en las investigaciones que adelanta la fiscalía general de EEUU sobre narcotráfico, blanqueo de capitales y contrabando, entre otros, de los comunistas del régimen.

 

Es interesante señalar, que no existen palabras y acciones del difunto que no hayan sido previamente autorizadas por los “asesinos “perpetuos” en el poder en Cuba. De allí que la estrategia era utilizar los recursos del tesoro nacional para mantenerse en el poder nacional, y de influir notablemente en otros países con el interés supremo de lograr su apoyo irrestricto para controlar organismos supranacionales, como la ONU, OEA, y otros no menos importantes. “Alerta, alerta que camina, la chequera de todos los venezolanos por América Latina”; los altos precios del petróleo y el crecimiento directamente proporcional de la megalomanía le dieron fortaleza ideológica a esa consigna, pero desgració el futuro de todos los venezolanos.

 

En el año 2004, cuando era canciller del régimen el “sesudo ñángara” Jesús Arnaldo Pérez”, comienzan a darle forma a esa idea de control hemisférico; una de las piezas importantes para ello, era el CARICOM, que agrupa en su seno países que tenían bajos ingresos, pero, eran significativamente fundamentales con su voto decisivo, para controlar la OEA, por ejemplo. Guyana, aprovechó esa benevolencia del difunto, y la utilizó; logra entonces, que este traidor a la patria, entregara concesiones mineras (oro, bauxita, otros); concesiones que no solo afecta la fachada atlántica de la zona en reclamación, sino a la del Estado Delta Amacuro. Al respecto, “el comandante eternamente enterrado” dijo: “El gobierno venezolano no será un obstáculo para cualquier proyecto a ser conducido en el esequibo y cuyo propósito sea beneficiar a los habitantes del área……” Cuando nace PETROCARIBE, sin autorización institucional, le regala a Guyana 580 millones de dólares. Por supuesto, ellos se creen, bajo la solidaridad per se del régimen, disponer en esa zona de reclamación y hacer negocios como a bien les de su real gana, por supuesto, con el apoyo irrestricto de Cuba; los comunistas han apoyado toda la vida a Guyana en su controversia con nuestro país; documentación al respecto es inconmensurable.

 

El difunto tergiversó el artículo V, aparte 2 del ACUERDO DE GINEBRA, porque entregó a Guyana esa potestad, exclusivamente por cuestiones políticas. Antes de la llegada de los comunistas al poder las empresas internacionales se inhibían de invertir en el esequibo, pues no se atrevían a entrar en conflicto con Venezuela. El Engendro heredero fue canciller y sabe todo lo que hizo su padre putativo al respecto. Ahora quieren hacer un SHOW ELECTORAL con las inversiones que están haciendo en la zona de reclamación empresas transnacionales como la EXXON en sociedad con empresas de China, con la anuencia de Cuba, CARICOM, EEUU, COMMONWEALTH y no alineados.

 

Toda esta situación se ha convertido en un bumerán para el difunto y para su heredero, ya que por sus acciones acabaron con la economía por la regaladera de lo que no les pertenece; arruinaron de manera dantesca al país, y por otro lado hasta los que consideraban sus aliados están en contra. El 84% de los venezolanos cree que el país está mal por la inflación, por la corrupción, por el manejo irresponsable de los recursos del Estado y por la aplicación de una ideología decadente y antihumana.

 

DC / Marlon S Jiménez García / Profesor Universitario / Marjimgar54@hotmail.com.

 

 

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