Andrés Fabián Ponce Núñez está acostumbrado a vivir emociones, contagiarlas y producirlas, pero este jueves cuando arribó al Aeropuerto “La Chinita” y escuchó a sus vecinos y amigos cantar “oeee oe oe oeee… Ponce… Ponceee” confesó que se le “erizó la piel”.

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