Su dueña había fallecido hace dos meses, pero Ciccio, un pastor alemán de 12 años, nunca la ha dejado de lado. Acude a diario al cementerio de Santa María de la Asunción, en San Danos (Italia), donde, hace dos meses asistió al funeral de María Corredera, de 57 años, la mujer que lo cuidó y que dedicó toda una vida a los perros callejeros.

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